Captan por primera vez a un tiburón en las aguas de la Antártida
Investigadores del Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre revelaron que se trata de un tiburón dormilón, de entre 3 y 4 metros de longitud.
En 2025, un tiburón fue grabado en video por primera vez en las profundidades de la Antártida, sorprendiendo a la comunidad científica, ya que se tenía la creencia de que no había tiburones en esas aguas heladas.
Tiburón en las aguas de la Antártida sorprende a la ciencia
El hallazgo, captado en enero de 2025, fue realizado por investigadores del Minderoo-UWA Deep-Sea Research Centre, un centro dedicado al estudio de la vida en las zonas más profundas del planeta.
La cámara fue colocada frente a las islas Shetland del Sur, cerca de la península Antártica, más allá del límite del océano Antártico —también conocido como océano Austral—, definido al sur del paralelo 60.
“Bajamos allí sin esperar ver tiburones porque existe una regla general de que no hay tiburones en la Antártida”, Alan Jamieson, director fundador del centro e investigador de la Universidad de Australia Occidental. “Y ni siquiera es uno pequeño. Es un tiburón enorme. Estas cosas son como tanques”.
Have you ever wanted to take a close look at a sleeper shark? This individual was captured on film in the Tonga Trench at a depth of 1,400 metres in 2.5C waters. @deepseauwa @uwaoceans @BiolSci_UWA @InkfishExplore @KelpieGeo @UWAresearch #UWA #deepseahttps://t.co/o2nD5EsJwx pic.twitter.com/PZM78PL4lW
— UWA (@uwanews) January 25, 2025
Se trata de un ‘dormilón’
El ejemplar, identificado como un tiburón dormilón, tendría entre 3 y 4 metros de longitud. Fue registrado a 490 metros de profundidad, donde la temperatura del agua alcanzaba apenas 1,27 grados Celsius, casi en el punto de congelación. En el video también aparece una raya inmóvil sobre el lecho marino, una presencia esperada, ya que su distribución en latitudes tan australes ya estaba documentada.
“Esto es genial”, afirmó Kyne. “El tiburón estaba en el lugar correcto, la cámara estaba en el lugar correcto y obtuvieron estas imágenes estupendas. Es bastante significativo”.
El centro de investigación autorizó esta semana a The Associated Press la publicación de las imágenes. Según Jamieson, no existe registro previo de otro tiburón documentado tan al sur dentro del océano Antártico; esta afirmación fue respaldada por Peter Kyne, biólogo de conservación de la Universidad Charles Darwin, quien calificó el hallazgo como inédito.
Cambio climático y calentamiento de los océanos
Para Kyne, el cambio climático y el calentamiento de los océanos podrían estar empujando a los tiburones hacia aguas más frías del hemisferio sur. Sin embargo, reconoció que los datos sobre cambios de distribución cerca de la Antártida son escasos debido a lo remota y poco explorada que es la región. También planteó otra posibilidad: que los tiburones dormilones hayan habitado estas aguas desde hace mucho tiempo sin ser detectados.
Jamieson explicó que el tiburón se mantenía a unos 500 metros de profundidad porque ahí se encuentra la capa de agua más cálida dentro de un océano fuertemente estratificado. En el océano Antártico, las capas de agua —desde la superficie afectada por el deshielo hasta las profundidades más densas y frías— apenas se mezclan hasta cerca de los 1.000 metros.
El científico sospecha que otros tiburones antárticos podrían habitar a esa misma profundidad, alimentándose de restos orgánicos que caen al fondo, como cadáveres de ballenas, calamares gigantes y otras criaturas marinas. No obstante, las oportunidades de observarlos son mínimas: hay muy pocas cámaras operando a esa profundidad y solo funcionan durante el verano del hemisferio sur, entre diciembre y febrero.
“El otro 75% del año, nadie está mirando en absoluto. Y por eso creo que, de vez en cuando, nos encontramos con estas sorpresas”, concluyó Jamieson.
Con información de AP
