Perdidos en el ruido
Salvando el fuego, columna de Enrique Vera: Perdidos en el ruido
Ningún espacio es inocente. Todo medio de comunicación de manera explícita o implícita tiene un sesgo, inclinación o sensibilidad particular dado que los periodistas que trabajan en ese medio han sido formados en unos valores u otros, y eso permite que sea imposible que no permee en su labor periodística.
Toda persona que vive en sociedad tiene una ideología aunque afirme lo contrario. Y bueno, todo aquel que afirma que no es ni de izquierdas o derechas termina siendo más de derechas que el palo de la bandera.
Dentro de la labor periodística no tiene nada de malo tener ideología. Pero una cosa es tener ideología y otra muy diferente es transgredir el código deontológico periodístico y mentir, manipular información a conveniencia.
Recordemos que la agenda setting de los medios de comunicación no te dicen qué pensar, pero sí te dicen sobre qué temas hay que pensar. Para dar cuenta de ello, analicemos la cobertura mediática de dos
hechos que ejemplifican la cuestión: el 8M y los Therians.
Es muy curioso, por no decir interesante, la cobertura mediática respecto a las marchas del 8M que terminaron con las pintas al Monumento a la Patria, el Monumento a los Montejo, entre otros. El encuadre mediático de la manifestación se centró (una vez más) en titulares como: daños, disturbios, violencia; posicionar imágenes donde hubiera algo prendiéndose fuego. No hay nada más sexy para el alarmismo que el fuego. Además de esto, comentarios y entrevistas a transeúntes indignados (la elección no es al azar) indignados por el “daño patrimonial” a la “historia”, las “esencias” del estado.
De una marcha tan grande donde miles de mujeres, adolescentes y niñas salieron a marchar, algunas por primera vez, parece que no fue relevante contar sobre las historias, las redes de apoyo, el encuentro,
las conversaciones, las reivindicaciones de estas mujeres sino reducir todo al evento a cristales rotos y monumentos pintados.
Nada es casualidad. El movimiento feminista se ha convertido uno de los principales del fascismo y sus discursos por su capacidad transformadora y crítica de un sistema capitalista que necesita de la
subalternidad las mujeres para seguir reproduciendo su dominación. El fascismo es el plan b de las oligarquías cuando la democracia liberal les sale sobrando.
Por otro lado, otro fenómeno muy relevante es la atención desmesurada que están recibiendo las personas que se auto perciben como therians. Los therians no se mueven para nada. ¿Por qué recibe tanta atención ahora?
Expertos en el manejo de las redes a nivel internacional advierten cómo la sobreexposición de los therians es utilizada por grandes emporios de comunicación ligados a las ultraderechas de todo el mundo para posicionar el tema therian y así generar una percepción social de qué el mundo occidental, de gente bien, está en decadencia y hay que poner orden. Es así que la preocupación de un trabajador o trabajadora no es que no tenga la posibilidad de acceder a una vivienda o tener mejores oportunidades laborales sino ofenderse con jóvenes se identifican con animales.
El pulso del presente nos dice que estamos perdidos en discusiones estériles que nos alejan de lo verdaderamente importante: resolver qué vamos a hacer cómo sociedad y cómo planeta.
Es así que una educación mediática resulta fundamental en la formación de ciudadanos críticos y responsables con la democracia. Algo no está pensando. No dejes que piensen por ti.
