Anhelado aguinaldo
Reflexiones, columna de Hortensia Rivera Baños: Anhelado aguinaldo
Se acercan las fiestas de fin de año, y con ellas la algarabía se deja sentir en los centros comerciales y en las casas, que visten puertas y ventanas de colores navideños en un ambiente festivo. De igual manera, estas fechas son esperadas con mucho entusiasmo para los trabajadores que preparan los bolsillos para recibir el tan anhelado aguinaldo.
Si nos remontamos a la antigüedad, tendríamos que mirar a Roma como el que instauró esta tradición, específicamente en el pueblo celta; y es que era una creencia dar para recibir buenos y abundantes regalos. En México, esta gratificación anual que el patrón otorga al empleado se comenzó a dar, de manera obligatoria, en la época de los años 70 del siglo pasado.
Si el trabajador laboró todo el año, la Ley Federal del Trabajo en su artículo 87 instaura un pago mínimo equivalente a 15 días de salario. Es importante mencionar que todos los trabajadores tienen derecho a recibir esta gratificación, que deberá pagarse en los primeros días de diciembre. Hay una manera simple de calcular lo que recibirás de aguinaldo: el salario/ 12 x los meses trabajados.
Y ya que hablamos de cálculos, así como se acercan las fiestas también se acerca el mes de enero, uno de los meses en donde los impuestos nos recuerdan que somos bastante desorganizados a la hora de administrar de manera eficiente el dinero que recibimos de gratificación por parte de nuestro patrón. Y es que parece que cada vez es más lo que pagamos de impuestos que lo que ganamos.
Los especialistas en la materia nos invitan a ser organizados, sin embargo y por más que la organización sea parte importante de las familias, no es un secreto que Mérida es una de las ciudades más caras
del país y con los peores sueldos.
No queremos hablar de política, pero uno no puede dejar de pensar en los políticos, en sus promesas de campaña, y si verdaderamente son capaces de ponerse en los zapatos del pueblo y mejorar los salarios, indudablemente un tema para reflexionar.
Por otro lado, los que tuvieron la oportunidad de recibir su aguinaldo antes de diciembre, y coincidió con las fechas del “Buen Fin”, sabrán que ahora les tocará hacer un buen fin de año tratando de no gastar de más, porque el impuesto predial está más cerca que nunca, aunado a los impuestos que se pagan todo el año, como la luz, el agua, el gas; los bolsillos estarán raquíticos o llenos de deudas.
Invitamos a la ciudadanía a ser más conscientes a la hora de administrar su dinero para que la cuesta de enero no sea tan pronunciada y sean capaces de comenzar el año sin endeudamientos.
