Año 2026, nuevos propósitos

Palabra de mujer, columna de Ivette Laviada: Año 2026, nuevos propósitos

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Hemos consolidado una lista de buenos deseos que nos han compartido en estos primeros días del 2026, con el afán de obtener un crecimiento personal que nos permita ser mejores cada día, iniciamos este año con muchas ganas, entusiasmo y deseos de cumplir lo que nos proponemos.

Hay que ser realistas, siempre queremos mucho más de lo que logramos cumplir, pero eso no importa si al menos conseguimos cambiar algunos malos hábitos por virtudes.

Sabemos que cuidar la salud es muy importante, pero alcanzar paz interior lo es mucho más, ya que ello genera muchos otros beneficios sobre todo en la salud mental, no se puede estar siempre alegre, pero sí podemos estar siempre en paz y ello conlleva una serie de actitudes que tenemos que adoptar.

Un buen termómetro que resume estas ideas es calibrar los síntomas de paz interior, desconocemos su autoría, pero nos sirve muchísimo para reflexionar y hacer cambios reales en nuestras acciones cotidianas. Preguntémonos: ¿Cómo esta nuestra…?

1.- Capacidad para disfrutar
cada momento.

2.- Pérdida de interés
en juzgar a los demás.

3.- Pérdida de interés
en juzgarse a uno mismo.

4.- Pérdida de interés en interpretar
las acciones de los demás.

5.- Pérdida de interés
 en los conflictos.

6.- Pérdida de interés en preocuparse.

7.- Momentos desbordantes
de valoración.

8.- Conexión con los
otros y la naturaleza.

9.- Frecuentes ataques de risa.

10.- Tendencia a dejar
que las cosas fluyan.

11.- Tendencia a
actuar espontáneamente.

12.- Receptividad al amor
de los demás.

No se trata de mandar muchas cosas a volar, no va por allí; es más profundo porque en el trasfondo podemos advertir que lo que se persigue es que nuestro interés se redirija a cosas más importantes y trascendentes.

Si nos permitimos reflexionar en estos puntos, podríamos caer en la cuenta de cuánto tiempo perdemos por criticar lo que hacen los demás, o cuánto nos desgastamos siendo tan duros con nosotros mismos, o cómo sentimos dolor en los actos de los demás cuando nos creemos el objeto de su afán.

Si en lugar de ello nuestro interés se enfoca en cómo ayudar o cómo mejor el entorno que nos rodea, nuestro tiempo quedaría mejor invertido.

Si dejamos de lado los conflictos que no nos toca resolver y solo nos ocupamos de resolver lo que esté en nuestras manos, habremos colaborado con la solución; y lo que no cuenta con una solución no debe ser motivo de nuestra preocupación, por lo que entonces debemos ir trabajando en que las cosas fluyan de forma natural para intervenir solamente en lo que a cada quien le toca.

Si nos vamos ejercitando en estas acciones, tendremos con mucho capacidad para disfrutar los momentos y agradecerle a Dios lo que nos permite vivir, para valorar y compartir con los demás, para estar abiertos a recibir el amor de quienes nos rodean y sobre todo para estar atentos a dar a quien más nos necesita.

Lo más leído

skeleton





skeleton