Nuevo hospital “Agustín O´Horán”. Realidad, futuro y esperanza

Bufete jurídico, columna de José Luis Ripoll Gómez: Nuevo hospital “Agustín O´Horán”. Realidad, futuro y esperanza

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“La salud de nuestro cuerpo 
la gastamos al por mayor; 
una vez perdida, la compramos al 
por menor”. 
Albert Llanas


En las economías de mercado, una constante es la ley del interés personal a la que aludía el economista Adam Smith. El papel del Estado se reduce a lo mínimo: dejar hacer, dejar pasar. Es decir, sólo debe permitir que los particulares realicen actividades mercantiles y el Estado debe limitarse a ciertas áreas muy determinadas, como la seguridad y el resguardo de fronteras, entre otras. En sentido contrario, ¿qué debe hacer un gobierno que llega al poder bajo un régimen de izquierda? Producir lo que el pueblo con ingresos bajos demande y dejar a los particulares con poder adquisitivo las demás opciones de consumo. 

Cuando hay necesidad de salud, hay que generar infraestructura médica o ampliar los servicios hospitalarios, incluso construir hospitales. Es la apuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo con el recién inaugurado hospital “Agustín O´Horán” en Mérida. Donde antes había necesidad, hoy se construye futuro y esperanza. Atrás quedó el viejo hospital “Agustín O’Horán” de la avenida Itzaes. Saturado y con instalaciones caducas y rebasadas en su capacidad para atender pacientes. 

En una visita reciente pudimos ser testigos de los adelantos y beneficios que tiene ese nosocomio. Pasillos amplios, todo climatizado, médicos, enfermeros y demás personal debidamente uniformados. Pudimos ser testigos de algunos casos de pacientes internados que reciben un trato amable y la adecuada atención médica y humana. Desde luego que hay fallas. Todo proyecto nuevo genera algunas inconsistencias que deberán ser subsanadas.

No faltan las voces malintencionadas que aspiran a denostar la colosal obra médica. Es verdad que hay falta de médicos especialistas, pero también hay que entender que es difícil que un galeno especialista con un salario mensual de 40 o 45 mil pesos mensuales labore de planta en un nosocomio público, cuando en su consultorio privado puede generar 5 o 6 veces más. Se busca crear sistemas para hacer que a los médicos especialistas se les pague por honorarios sus servicios a los hospitales públicos.

La grandeza de un hospital no se mide por las paredes, sino por vidas que logra salvar. Este hospital fue diseñado con visión centrada en la dignidad de las personas, la calidad de los servicios y el derecho de todos los yucatecos a recibir una atención médica oportuna y de excelencia. 

Desde luego que hay muchos retos por vencer, pero el nuevo Hospital “Agustín O’Horán” es un ejemplo del que todos los yucatecos debemos sentirnos orgullosos.

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