Huracanes explosivos
Meteorología de bolsillo, columna de Juan Vázquez Montalvo: Huracanes explosivos
El cambio climático que afecta a todo el mundo producto del calentamiento global ha generado un cambio importante en el desarrollo de los ciclones a nivel mundial, debido, principalmente, al calentamiento de los océanos que están alcanzando niveles muy por encima del promedio de su temperatura; la energía cinética liberada del paso del estado líquido al gaseoso que aportan los océanos a la atmósfera crea un ambiente propicio para que los ciclones crezcan, y en corto tiempo han alcanzando categorías máximas de 5 en la escala Saffir Simpson: Estos monstruos meteorológicos no pueden hoy en día ser pronosticados por ningún modelo matemático pese a la alta tecnología con la que se cuenta.
Ejemplo de este tipo de ciclones para México, es el huracán “Otis” que, en 2023, llegó a categoría 5, con una rápida intensificación debido a las aguas calientes muy por encima del promedio y a las condiciones atmosféricas ideales, y en menos de 12 horas paso de categoría 1 de la escala Saffir Simpson a categoría 5, y aunque era compacto y sus vientos huracanados no avanzaban mucho de su centro a 12 km de distancia al ingresar a la bahía de Acapulco, fue capaz de destruir toda la zona de este puerto turístico. Aunque al topar con Sierra Madre del Sur se debilito rápidamente y fueron pocas horas de afectación, pero causó una gran destrucción.
En 2024, las aguas oceánicas del Golfo de México, mar Caribe y Atlántico estuvieron muy por encima del promedio, y aunque había la posibilidad de la formación de un huracán de rápida intensificación, el primero fue “Berly”, en el océano Atlántico, muy cerca del centro y sur de las Antillas Menores, a las cuales afectó con categoría 5, para después de causar destrucción en estas islas se encaminó hacia el mar Caribe apuntando a la Península de Yucatán, sin embargo en el camino el aire seco y cortante le disminuyó la fuerza, pero fue un huracán de una rápida intensificación EXPLOLSIVA, como han dicho algunos meteorólogos.
En octubre del mismo años, el huracán “Milton”, en el Golfo de México, también tuvo una intensificación EXPLOSIVA. El lunes 7 de octubre, por la mañana, su movimiento era errático rumbo a la Península de Yucatán, pero afortunadamente situaciones propias que tuvo el huracán “Milton” en su desarrollo y por las condiciones dinámicas atmosféricas, nos dimos una salvada del tamaño de la catedral a la costa y norte del Estado. En el momento de mayor intensidad un cambio de ojo lo desconfiguró y mando su energía 30 kilómetros más al norte de lo marcado por el cono de incertidumbre, además de un cambio valiosísimo en su dirección de trayectoria hacia el este tirando al noreste. Esa situación evitó una tragedia de mayores proporciones y tal vez otras serían estas líneas que estamos escribiendo. En 2025, solo un huracán afecto al mar Caribe y fue “Melisa”, volviéndose explosivo justo al sur de la isla de Jamaica, a la cual le causo graves daños.
En este panorama, lo único que nos queda es estar preparados, no hay de otra y dejar la cultura del menosprecio porque ahora hasta una depresión tropical o tormenta tropical débil nos pueden dejar descomunales cantidades de lluvias, tal y hizo “Cristóbal”, en junio 2020, o puede tomar gran fuerza y en poco tiempo y volverse un huracán explosivo categoría 5. Sobre todo, en esta temporada, donde la Universidad Estatal de Colorado, EU, ha dicho en su pronóstico de junio es de 11 ciclones con nombre y solo dos se esperan intensos, pero la confianza no puede invadirnos, debido a que ya llegaron los huracanes EXPLOSIVOS y en cualquier momento podría presentarse uno de ellos.
