La vida como un juego

Letras al viento, columna de Karla Martínez Herrera: La vida como un juego

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En este día, quiero comenzar con una pregunta: ¿qué afectaciones tuvo para los niños el haber vivido en el apogeo de una dictadura? Esta es la temática de la novela “Space In Vaders” (2013), de la escritora chilena Nona Fernández.

Es una novela breve, pero profundamente conmovedora, construida con base a fragmentos de sueños y recuerdos de aquellos pequeños de los que su mundo era la escuela, sus amigos y familias, pero que, de pronto, su entorno comenzaba a colapsar debido a la dictadura del presidente Augusto Pinochet.

El título hace referencia a un famoso videojuego de los años ochenta, donde el peligro venía de arriba y tenías que sobrevivir a las vidas que tenías disponibles. Esto como una poderosa metáfora de la infancia de los protagonistas, donde el verdadero peligro no venía de una pantalla sino de la realidad que los rodeaba, de las personas cercanas y del dolor que esto implicaba, y que como en el videojuego, lo único que ellosquerían era seguir avanzando y dejar lo más pronto el mal en el pasado. Sin embargo, no contaban con tener que vivir con huellas lacerantes por el resto de sus vidas.

En el transcurso de la narración se va evocando a Estrella González, compañera nueva en el colegio, pero que, a pesar de su breve estadía, dejó un profundo sentimiento en los corazones y recuerdos de la mayoría de sus compañeros. Su padre trabajaba dentro de los organismos represivos de la dictadura, y que de pronto desaparecería toda la familia sin dejar rastro.

Estos recuerdos intermitentes sobre Estrella llegan de repente en la memoria colectiva de sus compañeros ya siendo adultos, tratando de esta manera, de formar a modo de rompecabezas, esas historias que quedaron en el limbo suspendidas. Donde la muerte, las desapariciones y la represión, eran el pan de cada día, pero que ninguno de ellos lograba comprender.“No sabemos si esto es un sueño o un recuerdo. A ratos creemos que es un recuerdo que se nos mete en los sueños, una escena que se escapa de la memoria de alguno y se esconde entre las sábanas sucias de todos. Pudo ser vivida ya por nosotros o por otros”.

Nona Fernández utiliza un lenguaje sencillo y altamente poético, donde la narración funge como uno más de los personajes principales, en el que la memoria no le corresponde a una sola persona, sino que es una polifonía, en la cual las diferentes versiones, emociones, le van proporcionando al lector las piezas para formar una sola historia que no acaba, que, por sus características, es difusa y fragmentada, pero que al mismo tiempo la hace profunda.

Las heridas no siempre sanan, dejan escaras, marcas que te regresan a la raíz del dolor, como recordatorio de una realidad que existió, de un momento o muchos de quiebre, pero que no desapareció en el presente aparente, y que se vive con intensidad en el interior de cada uno.

Evocar a la memoria y a la historia oscura de Chile a través de esta novela, es darle voz a todas aquellas personas que fueron silenciadas e invisibilizadas.

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