El valor de ser uno mismo
Letras al viento, columna de Karla Martínez Herrera: El valor de ser uno mismo
Mucho se ha mencionado la frase “Salir del clóset”, pero muy poco sobre lo que realmente conlleva. En lo personal fue una experiencia muy complicada, y hasta cierto punto traumática, que para llegar a ese punto fue todo un proceso personal, de aceptación y valor.
De esto va el libro “A las chicas les gustan las chicas” (2023), de la escritora estadounidense Hayley Kiyoto. Se trata de una novela escrita con lenguaje sencillo, emocional y empático, que relata la historia de Sonya y Coley, cuya relación de amistad se va transformando en algo más sin que ellas se lo propongan, simplemente lo van sintiendo a medida que su relación filial avanza.
La protagonista vive un proceso de crecimiento personal, emocional, pero sobre todo de identidad. Donde los miedos salen a la luz, el pensar ser rechazada por sus seres queridos y amigos le aterra, y esto la hace aferrarse a personas que la lastiman. Este aspecto del libro hace que la historia sea cercana y de fácil comprensión para muchos lectores, ya que refleja emociones que forman parte del desarrollo personal.
Uno de los mayores aciertos del libro es que la orientación sexual es plasmada con naturalidad, sin tratar de crear tabú ni tratarlo como el centro de la historia, sino como parte de un todo en la realidad de una y muchas personas involucradas, y resaltando el valor de la amistad, la comprensión, así como la empatía.
La importancia de tener personas que nos respeten, nos comprendan y nos animen a seguir adelante, es primordial dentro del proceso de aceptación y que hace que la “salida del clóset” sea más fácil y llevadera, y es uno de los puntos clave dentro de la novela de Hayley.
Más allá de ser una historia romántica, “A las chicas les gustan las chicas” también es una invitación a cuestionar los prejuicios y a comprender que cada persona merece vivir su vida con libertad. El libro promueve valores como la empatía, la tolerancia y la aceptación de las diferencias, recordando que el amor no debería limitarse por las expectativas sociales. “…Se lo toma con mucha naturalidad. Como si fuera fácil. Como si pudieras besar a las chicas en estudios de danza cuando se te da la gana y tomarte con ellas de la mano caminando por la calle y llevarlas a tu casa y presentárselas a tu mamá como harías con un chico. Como si el amor fuera algo que puedes asir si alargas la mano. Como si fuera algo que puedes tener y ya…”.
Es una lectura que invita a reflexionar sobre la importancia de respetar la identidad de los demás, de aceptarse uno mismo, al apoyo mutuo, al valor de la amistad, la diversidad y la empatía. Que, con un lenguaje sencillo, fluido, nos invita a embarcarnos en una historia romántica, emotiva y auténtica.
Y en lectores que como yo hemos vivido en carne propia la salida del clóset y que en nuestros tiempos no había tanta apertura hacia estos temas, valoramos que las nuevas generaciones tengan más apoyo y lecturas para un mayor soporte emocional.
