Herida íntima
Letras al viento, columna de Karla Martínez Herrera: Herida íntima
Su inferioridad es constitucional
y radica en su sexo, en su “rajada”,
herida que jamás cicatriza.
Laberinto de la Soledad, Octavio Paz.
Hablar de la menstruación no es tarea fácil, es un tema considerado tabú, y hasta cierto punto de cargar con la vergüenza de lo impuro chorreando entre las piernas. A pocas nos preparan desde pequeñas sobre la llegada de la etapa, donde te conviertes en “mujer”, así de cómo enfrentar la situación; sin embargo, a muchas otras se les esconde, y la familia guarda el secreto como si fuera lo peor que algún día le va a pasar a la hija, y cuando ese día llega, su mundo colapsa.
De eso va el cuento “Yo a las mujeres me las imaginaba bonitas”, de la escritora chilena Andrea Maturana, que se encuentra dentro de la antología “(Des)encuentros (des)esperados” (1992), que relata la historia de una joven la (Chana), cuya menstruación la agarra desprevenida, pensando que era obra de una acción efectuada con su novio, y por ende creía estar lastimada y que pronto moriría.
Su madre con una sonrisa, le expresa que no moriría, sino que es parte vital de la vida, que ahora comenzaría su etapa de “mujer”, y le comienza a explicar el proceso de la menstruación, así como de los cuidados que debe de tener de ahora en adelante, como, por ejemplo, el lavar constantemente los trapos que se pondría para evitar mancharse.
En una entrevista Maturana explicó que la inspiración del cuento le llegó al escuchar una conversación donde alguien comentaba “cómo era aquello de la menstruación, tiempo atrás cuando las mujeres usaban trozos de tela mal sujetos que había que fabricar, lavar, conservar. Recuerdo haber oído que el mayor temor era sentir que uno de esos trapitos comenzaba a caerse entre las piernas, sobre todo cuando se era todavía una niña, poco familiarizada con esos afanes”.
Incluso en el cuento hay una parte donde a la protagonista se le llega a caer el trapo ensangrentado cuando se encontraba jugando con sus amigas, y a la vista de su hermana menor, por lo que este incidente es traumático, tanto como para Chana como para su hermanita, que, de igual manera al ser un tema tabú, y de no haber echo extensiva la información, comienza a hacerse ideas sobre que el “novio” que alguna vez tendría, podría llegar a lastimarla como a su hermana, lo que la lleva a la conclusión de que preferiría estar sola.
Maturana crea una literatura incómoda, donde invita a reflexionar sobre las cuestiones vulnerables de la vida, donde no es mejor poner los prejuicios por encima de la verdad. Una mujer es mucho más de lo que se espera de ella.
Desde el título es un indicativo para comenzar a preguntarnos, ¿qué es considerado realmente bonito? La belleza lejos de ser una verdad absoluta, es una construcción de la sociedad misma, donde en la actualidad, que es la era del consumismo, se toman muchas represalias con respecto a los distintos cuerpos de las mujeres, que por cierto aún falta mucho para contrarrestar.
