El mundo pequeño

Desde mi trinchera, columna de Michelle Parra Conde: El mundo pequeño

|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Se dice que cada paso deja huella imborrable en nuestro camino e incluso en la vida de los demás; es por ello que cada individuo posee la responsabilidad de ir sembrando acciones que, al final, rindan el fruto que equivalga a lo realmente deseado. 

Es momento de reflexionar y pensar: ¿cuál es el alcance de los actos y la medida de su poder? Ésta sin duda resulta ser una pregunta compleja y con puntos de vista diferentes según el sentir de quien la responda. Sin embargo, el día que el entendimiento humano sea tan profundo como para saber que lo bueno o malo que se realiza tiene una consecuencia, entonces en ese momento el hombre conocerá lo mucho que es capaz de mover la vida del otro para bien o para mal. Y es que no se trata de ir por el mundo cuidando cada detalle, se trata simplemente de ser una buena persona. Es por ello que la empatía es un término difícil de plasmar, así como la compasión tristemente es un término sin ejecución en la actualidad, pues nos hemos convertido en un mundo frío en donde el oportunismo prevalece sobre la bondad y el egoísmo reina sobre el propio amor.

Como la cosecha, así se recogen los resultados de lo que un día se fue, de las reacciones que nuestras acciones tuvieron. Entonces, brinda amabilidad a donde vayas sin importar quién la reciba de tu parte, tiende la mano en sinónimo de ayuda, no envidies al que posea talento sino imita su perseverancia para ser mejor, aprende a ser franco con lo que deseas para no generar falsas expectativas, que tus palabras sean melodías y no siniestros armamentos llenos de odio y de rencor, pero, sobre todo, procura dejar un bello recuerdo que toque el alma de los demás con paz infinita y no una cicatriz profunda que debilite el corazón, para que, en los momentos de reencuentro, plasmes una pincelada de alegría en los tiempos de desolación.

Lo más leído

skeleton





skeleton