Letras al viento: “Cuchara y Memoria 2” de Benito Taibo
Letras al viento por Karla Martínez Herrera
El pasado sábado 14 de marzo, a las 10:30 am, tuve la oportunidad de entrevistar al escritor Benito Taibo con respecto a su nuevo libro “Cuchara y Memoria 2”, en la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey). La cita fue en la sala de autores, a donde Benito llegó con una gran sonrisa y con la amabilidad que lo caracteriza. Comenzamos con las preguntas que tenía preparadas para él, y a continuación comparto algunas de sus ideas y sentir respecto a la segunda entrega de “Cuchara y Memoria”.
La cocina no es solo un acto cotidiano: es memoria, historia y evolución. Bajo esa premisa surge “Cuchara y Memoria 2”, un libro que, más que continuar una obra previa, expande un universo que el autor considera inagotable. La primera resultó insuficiente para abarcar todo lo que implica hablar de comida, porque, como él mismo sugiere, al hacerlo se despliegan conexiones con la literatura, el cine, la química, la física y hasta las revoluciones humanas.
Este segundo volumen propone un recorrido que va de la A a la Z (o, más bien, de la L de langostas a la Z de zapato), una estructura lúdica que permite explorar la cocina desde múltiples ángulos. No se trata solo de ingredientes o recetas, sino de un viaje sentimental: los alimentos que marcaron la vida del autor y que, de alguna forma, también dialogan con la experiencia colectiva.
La comida, explica, está en el origen mismo de lo que somos. Desde aquella primera homínida que, movida por la curiosidad, probó la médula de un hueso en la sabana africana (y con ello impulsó el desarrollo del cerebro humano) hasta las complejas tradiciones culinarias actuales, alimentarse ha sido un motor de cambio. A esto se suma el mestizaje cultural: el intercambio colombino; por ejemplo, transformó para siempre la gastronomía mundial. Sin el jitomate mesoamericano, la cocina italiana simplemente no existiría.
Pero la comida no solo construye civilizaciones; también construye recuerdos.
Funciona como una máquina del tiempo capaz de evocar emociones profundas. Para el autor, ese sabor que resume su memoria es la fabada, un platillo que lo conecta de inmediato con su infancia, con la voz de sus padres y con una palabra que ha guiado su vida: “prueba”. Probar, dice, es una forma de abrir la mente y transformar los sentidos.
En “Cuchara y Memoria 2”, la literatura también ocupa un lugar central. Desde los grandes textos fundacionales como “La Ilíada” o la “Biblia”, hasta la narrativa contemporánea, la comida aparece como un elemento esencial que humaniza a los personajes y fortalece los vínculos con el lector. Comer en la ficción vuelve creíbles a los personajes; los acerca.
Así, la memoria literaria y la personal se entrelazan hasta volverse indistinguibles. Somos lo que leemos y lo que comemos, afirma el autor, quien reconoce en sí mismo la huella de múltiples personajes e historias. Sin duda, un libro que vale mucho la pena leer y saborear.
