Los murciélagos yucatecos
Mitos y cavernas por Carlos Evia Cervantes
Para muchos habitantes de Yucatán los murciélagos son aterradores y por ello se han generado diversos prejuicios. Se les ha asociado con los vampiros chupadores de sangre; incluso algunas personas han desarrollado comportamientos fóbicos. Así lo escribió Yan Thomas. En la comunidad de los espeleólogos su reputación es muy distinta, pues se les ve como animales agradables y simpáticos. El acercamiento con ellos es casi siempre un momento conmovedor y se esfuerzan para no molestarlos cuando a veces los encuentran dormidos.
Los murciélagos habitan en todas las regiones del mundo excepto en la Antártida y son los únicos mamíferos que pueden volar. Algunas ardillas y ciertos reptiles pueden planear de rama en rama, pero no vuelan propiamente dicho. El vuelo del murciélago es gracias a la especialización de los miembros anteriores transformados en alas sostenidas por el antebrazo y son los metacarpios, que serían los huesos de la mano del humano, y cuatro dedos extremadamente largos; solamente el pulgar no participa en esta estructura.
Las rodillas de los murciélagos se vuelven hacia el exterior y no hacia el frente, pero esto hace su marcha muy torpe. Esta característica favorece su suspensión cuando se cuelgan con la cabeza hacia abajo. En cuanto al pulgar de las patas anteriores o manos, les permite a los murciélagos escalar. Su cuerpo es igualmente especializado para el vuelo: es aplanado, el cuello es corto, los huesos son delgados y ligeros. Todo esto lo vuelve aerodinámico. La cabeza, el color de las membranas de las alas y del pelaje varían de una especie a otra.
Contrariamente a una idea propagada, los murciélagos no son ciegos. Si bien algunas especies tienen los ojos muy pequeños, todos tienen ojos funcionales capaces de distinguir detalles incluso cuando la luz es escasa.
El oído es el sentido más desarrollado y gracias a él se genera el modo de exploración del medio ambiente más conocido en los murciélagos llamado la ecolocalización. Ellos emiten sonidos por la laringe y cuando encuentran un obstáculo, rebotan y regresan al murciélago. Este eco le informa sobre el tamaño, la forma y el desplazamiento de lo que está adelante de él sean paredes o presas. Entonces las emisiones sonoras se hacen para producir el eco y su frecuencia aumenta cuando el animal ha localizado una presa con el fin de seguirla con precisión, lo que le permite una mejor cacería. La ecolocalización es el único recurso del que disponen para ubicarse en la oscuridad total que reina en las grutas. Todos los murciélagos yucatecos disponen de este sistema.
Aunque la mayoría de los murciélagos viven en cavernas también suelen hacerlo en árboles, en grietas de rocas y edificios. Los murciélagos fueron considerados por diferentes culturas mesoamericanas como un símbolo del mundo de los muertos, estrechamente vinculado a las grutas del universo subterráneo, concluye Thomas.
