Mujeres impías
Disertaciones: Verónica García Rodríguez
Todavía aquejan a las mujeres problemas graves como la doble jornada, el salario desigual, el acoso laboral, el abuso sexual, las diversas violencias y los feminicidios. Si bien durante todo el mes de marzo, desde el Estado, se recuerda a mujeres que en su momento fueron perseguidas y despojadas de todo por reclamar su derecho a ser libres y escuchadas, como Paulina Luisi en Uruguay, Bertha Lutz en Brasil, Elvia Carrillo Puerto en México y las hermanas Mirabal en República Dominicana, persiste una incongruencia: hoy en día, muchas activistas son silenciadas, ocultadas e incluso desaparecidas.
La historia está marcada por incontables mujeres que fueron acusadas de brujas en la antigüedad, confinadas a las afueras de las ciudades y quemadas en la hoguera por poseer conocimientos de botánica y química considerados exclusivos para los hombres. Otras más fueron encerradas en granjas bajo el argumento de transmitir enfermedades venéreas a los soldados de la Primera Guerra Mundial o torturadas en las llamadas “lavanderías” por tener relaciones sexuales y embarazos premaritales. En el arte y la ciencia, su castigo fue el olvido tras crear obras de mayor trascendencia que sus colegas varones, destinadas a la clandestinidad por los mismos hombres en quienes confiaban, ya fueran sus parejas, padres e hijos.
Por eso, es fundamental mantener viva la memoria de todas las mujeres que han sido perseguidas, acusadas, encerradas, torturadas y excluidas por ser indígenas, latinas, inteligentes, lesbianas o curiosas. Se trata de reconocer a aquellas mujeres que se atrevieron a vivir rompiendo los cánones de su época o tradición para formar parte de la historia del feminismo. Estas trayectorias sentaron las bases para los derechos actuales, la participación política y la visibilización de la existencia de las mujeres en todos los ámbitos de la sociedad.
