Bien evaluada
La evaluación pública suele ser muy severa con los gobiernos locales; por ello, sostener una aprobación superior al 60%, no es un logro menor, es una excepción...
La evaluación pública suele ser muy severa con los gobiernos locales; por ello, sostener una aprobación superior al 60%, no es un logro menor, es una excepción. Hoy, Cancún está en ese grupo de excepción.
La más reciente encuesta bimestral de la encuestadora Mitofsky, difundida por El Economista, ubica a Ana Paty Peralta como la segunda presidenta municipal mejor evaluada del país y en la primera posición entre los municipios más poblados. El dato es claro: 60.6% de aprobación ciudadana en Benito Juárez.
El contexto vuelve más relevante dicha cifra. En el ámbito nacional la aprobación promedio de los alcaldes bajó de 47.7% en diciembre de 2025 a 46.5% este mes. Es decir, mientras la media cae, la primera autoridad de Cancún se mantiene en la parte más alta de la tabla.
De 150 presidentes municipales evaluados, solo dos alcanzan una calificación sobresaliente; es decir, 60% o más. Los demás: 69 se mueven entre 50% y 59%; 48 están entre 40% y 49%, y 21 no llegan al 40%. Nadie más rebasa el umbral que sí cruza la presidenta cancunense. Eso no es una casualidad estadística: es una señal política.
El estudio se aplicó a 128 mil 463 ciudadanos mayores de edad con acceso a Internet mediante dispositivos móviles inteligentes. Se trata de una medición amplia, periódica y comparable, lo cual permite dimensionar el resultado con mayor objetividad.
Gobernar el municipio más poblado de Quintana Roo implica administrar tensiones permanentes: crecimiento acelerado, demanda de servicios, seguridad, movilidad y presión social constante. En tal escenario, mantener una aprobación por encima del 60% habla de consistencia en el trabajo y de una narrativa de cercanía que logra traducirse en percepción positiva.
No se trata solo de popularidad. En política local los números reflejan ánimo ciudadano, y el ánimo en Cancún, de acuerdo con esta medición, es mayoritariamente favorable.
El 60.6% no es únicamente un porcentaje: es respaldo social. En un entorno nacional donde la confianza en las autoridades municipales tiende a erosionarse con rapidez, colocarse muy por encima de la media es un activo político relevante.
Cancún envía así un mensaje claro y potente en el tablero: cuando el promedio nacional baja, su evaluación sube.
En resumen, a nadie debe extrañar por qué Ana Paty esté parada en la primera fila de la próxima sucesión gubernamental de 2027.
