Cómo escoger mi instrumento
Escoger un instrumento no es una decisión técnica, es una decisión emocional, física y de identidad. El error más común es preguntar...
Escoger un instrumento no es una decisión técnica, es una decisión emocional, física y de identidad. El error más común es preguntar ¿cuál es el mejor instrumento?, cuando la pregunta correcta debe ser: ¿Qué instrumento conecta conmigo lo suficiente como para no abandonarlo en tres meses?
Muchos pedagogos musicales coinciden en esto. La emoción es la regla de oro, por ello debo preguntarme: ¿Qué sonido me emociona, aunque no lo entienda? El de un piano, un violín, saxofón, trompeta, alguna percusión.
El instrumento correcto suele ser el que ya vive en tu oído. Cada instrumento desarrolla una relación distinta con la música. Normalmente si eres reflexivo o introspectivo, seguramente sueles conectar con un piano, guitarra clásica o un violonchelo. Expresivo o emocional, con un violín, canto o saxofón. Alguien muy energético, querrá tocar la batería. Un analítico muy estructurado se iría por composición digital y así, pero esto no es una regla, pero si puede orientar.
En ocasiones el cuerpo ayuda. Manos grandes es igual a piano o contrabajo. Buena respiración, instrumentos de aliento. Coordinación, batería. Sensibilidad táctil, cuerdas frotadas (violín, etc). Un instrumento debe sentirse natural, no una lucha constante.
Y seamos honestos, ¿cuánto tiempo le vas a dedicar al día? Ya que esto casi nadie lo considera y el éxito de poder tocar un instrumento es la constancia en el estudio y la práctica del mismo. El instrumento ideal es el que puedes sostener en tu rutina, no el más prestigioso. El instrumento correcto no se elige con la razón… se reconoce por la curiosidad que despierta. Ahora te voy a decir algo, que después de décadas viendo alumnos empezar a tocar, he notado. El mejor instrumento no es el más fácil ni el más famoso. Es el que te hace querer escuchar música de otra manera desde el primer día. Si al salir de la clase empiezas a oír todo distinto… ya encontraste el tuyo. Hasta la próxima semana.
