El pueblo le responde
Cuando los números en política se sostienen en el tiempo suelen reflejar algo más profundo: una tendencia. Eso es lo que hoy ocurre con Estefanía Mercado...
Cuando los números en política se sostienen en el tiempo suelen reflejar algo más profundo: una tendencia. Eso es lo que hoy ocurre con Estefanía Mercado, presidenta municipal de Playa del Carmen.
La más reciente medición de la casa encuestadora "Demoscopia Digital" la coloca como la mejor evaluada de Quintana Roo, con un 63.9% de aprobación ciudadana.
En un estado donde los municipios enfrentan presiones permanentes por el crecimiento urbano, el turismo y la demanda de servicios, mantenerse arriba del 60% implica algo más que buena comunicación.
El ranking estatal es claro. Esto significa que, al menos ahora, Playa del Carmen es el municipio cuyo gobierno genera mayor aprobación ciudadana. Con miras al 2027 de elecciones, un respaldo que se repite en otros sondeos, no puede pasar desapercibido.
Para entender el peso político de esta cifra hay que mirar hacia atrás. Cuando Estefanía asumió la presidencia, Playa del Carmen atravesaba un momento complicado. La administración encabezada por Lili Campos dejó un municipio con problemas visibles en servicios públicos, deterioro urbano y una percepción creciente de abandono en diversas colonias.
Ese desgaste no solo afectó a la administración saliente, terminó por hundir su proyecto político, que perdió apoyo social conforme avanzaba su trienio y se acercaban las elecciones municipales de 2024, cuando fue derrotada por Estefanía.
Hoy, a varios meses de gestión, la encuesta sugiere que la narrativa cambió para quedarse. La recuperación de espacios públicos, el impulso a programas sociales municipales y una estrategia política más cercana a la ciudadanía parecen estar influyendo en la percepción pública.
No se trata únicamente de números. El tracking mensual de aprobación muestra algo interesante: una tendencia de recuperación y estabilidad; es decir, no es un pico aislado, sino un proceso de consolidación.
En política local, esto suele tener consecuencias importantes. Cuando un gobierno municipal logra niveles altos de aprobación en una ciudad tan dinámica como Playa del Carmen, se fortalece la gobernabilidad y se amplía el margen de acción para impulsar proyectos de mayor alcance.
Aún queda camino por recorrer. Gobernar uno de los destinos turísticos más importantes del país implica desafíos permanentes, a los que la primera autoridad municipal siempre les da cara.
Los datos envían un mensaje evidente:
La ciudadanía ya percibe que Playa del Carmen se está reordenando, pese a las dificultades con las cuales se tuvo que lidiar desde el principio y muestra un rumbo alentador.
El pueblo le responde con su aprobación.
