La gran transferencia generacional de riqueza

Durante las próximas dos décadas, se estima que entre 84 y 124 billones de dólares en activos se transferirán de los Baby Boomers y la Generación Silenciosa...

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Durante las próximas dos décadas, se estima que entre 84 y 124 billones de dólares en activos se transferirán de los Baby Boomers y la Generación Silenciosa a sus herederos, principalmente la Generación X y los Millennials. Se proyecta que esta “Gran Transferencia de Riqueza” será la mayor de la historia.

Se espera que la transferencia se complete en gran parte para 2048, con más de 106 billones de dólares destinados directamente a los herederos y el resto a organizaciones benéficas. De la riqueza de los Baby Boomers y la Generación Silenciosa, aproximadamente 72,6 billones de dólares se destinarán directamente a los beneficiarios para 2045.

Se estima que los millennials heredarán la mayor parte, con alrededor de 46 billones de dólares, seguidos de la Generación X con 39 billones de dólares y la Generación Z con 15 billones de dólares.

La riqueza incluye diversos activos como efectivo, acciones, participación en empresas privadas y bienes raíces, muchos de los cuales se han revalorizado significativamente con el tiempo. Impacto: Esta transferencia podría transformar el panorama económico al influir en las tendencias de inversión, aumentar potencialmente la propiedad de vivienda entre las generaciones más jóvenes y reorientar el enfoque filantrópico hacia la inversión de impacto y las estrategias sostenibles.

¿Qué podría significar esta histórica transferencia de riqueza para los mercados? Depende en gran medida de las decisiones importantes que tomen estos herederos al invertir total o parcialmente su fortuna. ¿Elegirán la misma combinación de acciones, bonos, efectivo y bienes raíces que preferían sus padres de la generación del Baby Boom? ¿O se aventurarán en direcciones diferentes, explorando oportunidades de inversión radicalmente nuevas en busca de un mayor crecimiento? Ya se vislumbran algunas pistas: el 72% de los inversores millennials y de la generación Z encuestados para el “Estudio de Estadounidenses Ricos 2024” de Bank of America Private Bank cree que “ya no es posible obtener rentabilidades superiores a la media únicamente con acciones y bonos tradicionales”.

A medida que los baby boomers se inclinan cada vez más por la tendencia de “dar en vida”, transmitiendo bienes a sus hijos ahora en lugar de dejarlos en sus testamentos, el impacto de todo ese dinero cambiando de manos podría sentirse antes de lo esperado.

Este proceso enfrenta desafíos como las implicaciones fiscales, la dinámica emocional de las conversaciones familiares y la falta de conocimientos financieros de algunos herederos, lo que puede conducir a la disipación del patrimonio si no se gestiona adecuadamente.

Cuáles son los preparativos para realizar una transferencia de activos familiares. Las familias pueden tomar varias medidas para gestionar esta transferencia de forma eficaz y garantizar la preservación del patrimonio:

Iniciar la conversación con anticipación: La comunicación abierta y transparente dentro de la familia sobre valores y finanzas puede ayudar a mitigar posibles disputas.

Enfatizar la educación financiera: Brindar a los herederos acceso a educación financiera y orientación profesional les ayuda a desarrollar las habilidades necesarias para administrar los activos de forma responsable.

Utilizar herramientas de planificación patrimonial: Emplear estrategias como testamentos, fideicomisos y donaciones vitalicias estratégicas puede ayudar a minimizar las obligaciones fiscales y garantizar que los activos se distribuyan según los deseos del propietario original. Involucrar a los asesores: trabajar con asesores financieros, abogados fiscales y otros profesionales es crucial para navegar las complejidades legales y fiscales de la transferencia de riqueza.

BANCO DE MÉXICO RECORTA TASA DE INTERÉS Y ANTICIPA CAUTELA PARA 2026

La Junta de Gobierno del Banco de México recortó la tasa de interés en 25 puntos base para ubicarla en 7.0%. Para 2026 abrió la posibilidad de pausar sus movimientos para vigilar algunos factores que pudieran generar presiones inflacionarias.

El cambio en la guía futura del banco central fue interpretado por los analistas como una postura más cautelosa de la autoridad monetaria ante un arranque de año retador por el alza en el IEPS a ciertos productos y la aplicación de aranceles a importaciones de países sin acuerdo comercial con México.

La Junta de Gobierno juzgó apropiado continuar con el ciclo de disminuciones de la tasa de referencia, en congruencia con el actual panorama inflacionario y el grado de restricción monetaria que se ha implementado. En particular, consideró el comportamiento del tipo de cambio, la debilidad que ha mostrado la economía y los posibles impactos por ajustes en políticas comerciales a nivel global.

“La Junta de Gobierno valorará el momento de realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia. Las acciones que se implementen serán tales que la tasa de referencia sea congruente, en todo momento, con la trayectoria requerida para propiciar la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta de 3.0% en el plazo previsto”, precisó el comunicado.

El recorte fue respaldado por la gobernadora Victoria Rodríguez y los subgobernadores Galia Borja, Gabriel Cuadra y Omar Mejía. Jonathan Heath buscó que la tasa permaneciera en 7.25%.

Si bien el Banco de México modificó al alza sus pronósticos para la inflación general y subyacente en el corto plazo, mantuvo su previsión de que converja a la meta de 3.0% en el tercer trimestre de 2026; aunque los riesgos están sesgados al alza, están por debajo de las presiones vistas entre 2021 y 2024. En el primer trimestre de 2026 están contemplados dos anuncios de la decisión de política monetaria: el 5 de febrero y el 26 de marzo. En ambas se espera que Banxico mantenga la tasa sin movimientos.

Paulina Anciola e Iván Arias, analistas de Banamex, expusieron que se verá una “pausa prudente” en los recortes en dichas reuniones en un contexto de presiones de precios a inicios de año. Una vez que se verifique que estas son acotadas, Banco de México retomaría los ajustes a la baja para cerrar en 6.50%.

Analistas de Banorte indicaron que los cambios en la guía futura sugieren que la Junta de Gobierno preferirá brindar una visión mucho más completa de la estrategia que seguirán para el próximo año en el Programa Monetario 2026, que será publicado a finales de enero.

El economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, señaló que la pausa se justificará por el hecho de que la tasa real ex ante está cerca del 3.0%, la inflación subyacente se ha acelerado y la de servicios se mantiene alta y rígida.

Banamex prevé una pausa en el primer trimestre del 2026, y ve margen para recortes por parte de Banxico para mayo y junio.

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