Morena y las causas sociales: gobernar cerca de la gente
Morena nació para algo muy claro: poner al pueblo en el centro de la vida pública. No como un eslogan, sino como una forma distinta de hacer política. Esa convicción...
Morena nació para algo muy claro: poner al pueblo en el centro de la vida pública. No como un eslogan, sino como una forma distinta de hacer política. Esa convicción es la que hoy sigue guiando nuestro trabajo y explica por qué Morena mantiene una cercanía real con la gente y con las causas sociales que históricamente fueron ignoradas.
Durante años, la política se ejerció desde la distancia. Se tomaban decisiones sin escuchar, se gobernaba desde oficinas y se administraban desigualdades. La Cuarta Transformación rompió con ese modelo y colocó a la gente como protagonista. Morena no camina detrás del pueblo ni delante de él: camina a su lado.
La cercanía no se construye con discursos, se construye con presencia. Estar en colonias, comunidades, ejidos y barrios; escuchar a madres de familia, a jóvenes, a trabajadores, a personas adultas mayores; atender problemas reales y convertirlos en acciones concretas. Esa es la política que defendemos y practicamos.
Las causas sociales son el corazón de nuestro movimiento. La justicia social, la igualdad sustantiva, el derecho a la salud, a la educación, a la vivienda digna y al trabajo bien remunerado no son concesiones: son derechos. Por eso los programas sociales, la inversión pública con sentido humano y las políticas de bienestar no son ocurrencias, son una respuesta a décadas de abandono.
En Quintana Roo, esta cercanía se vive todos los días. Un gobierno que escucha, un Congreso que abre sus puertas y un movimiento que entiende que la organización popular es clave para transformar realidades. Iniciativas como el Día del Pueblo son ejemplo de que cuando se escucha a la gente, se gobierna mejor.
Desde mi responsabilidad como legislador y dirigente del movimiento, tengo claro que Morena se fortalece cuando se mantiene fiel a sus principios. La confianza de la gente no se hereda ni se decreta; se construye con trabajo, con congruencia y con resultados.
La Cuarta Transformación avanza porque no perdió el rumbo: servir al pueblo. Y Morena sigue siendo la herramienta de quienes creen que la política debe ser cercana, humana y profundamente social.
Esa es nuestra causa. Y con la gente, siempre.
