8 cosas que debes saber sobre el telescopio espacial Nancy Grace Roman
La NASA ha destapado cuáles son las claves para entender por qué Roman es considerado un observatorio revolucionario.
El fin de semana, el telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA se embarcó en una misión ambiciosa: observar enormes regiones del universo y ayudar a responder algunas de las preguntas más importantes de la astronomía moderna.
Desde su ubicación a un millón de millas de la Tierra hasta una cámara de 300 megapíxeles y más de un millón de nombres a bordo, estas son las claves para entender por qué Roman es considerado un observatorio revolucionario.
1. Lleva el nombre de una pionera de la NASA
El telescopio fue bautizado en honor a Nancy Grace Roman (1925-2018), la primera jefa de astronomía de la NASA y una de las figuras fundamentales para impulsar la astronomía espacial.
Roman defendió la creación de observatorios capaces de estudiar el universo por encima de la atmósfera terrestre y promovió que sus datos estuvieran disponibles para la comunidad científica.
Aunque suele ser llamada la “madre” del Telescopio Espacial Hubble, su influencia fue todavía mayor. Roman fue una de las principales impulsoras del programa de Grandes Observatorios de la NASA, que incluyó al:
- Telescopio Hubble
- El Observatorio de Rayos X Chandra
- El retirado Observatorio de Rayos Gamma Compton y
- El Telescopio Espacial Spitzer.
Su trabajo ayudó a sentar las bases de una nueva generación de telescopios espaciales que continúa ampliando nuestra comprensión del cosmos.
2. Roman quiere mostrar el ‘panorama general’ del universo
Una de las principales características de Roman será su capacidad para observar grandes extensiones del cielo con una visión infrarroja extremadamente nítida. La misión está diseñada para investigar algunos de los mayores misterios de la astronomía, entre ellos la materia oscura, la energía oscura y los exoplanetas, es decir, planetas que orbitan estrellas fuera de nuestro sistema solar.
Pero su alcance no terminará ahí. Sus enormes estudios podrán servir para investigar objetos del sistema solar exterior, estrellas que explotan, agujeros negros en crecimiento y miles de millones de galaxias.
Además, los datos científicos de Roman estarán disponibles públicamente una vez procesados, lo que permitirá que numerosos equipos de investigadores trabajen simultáneamente con la información obtenida.
3. Viajará un millón de millas para encontrarse con Webb
Roman viajará aproximadamente 1.6 millones de kilómetros desde la Tierra hasta el segundo punto de Lagrange Sol-Tierra, conocido como L2, región en la que se encuentra el Telescopio Espacial James Webb.
En L2, la combinación de la gravedad del Sol y la Tierra y el movimiento de los observatorios alrededor del Sol permite mantenerlos en una posición relativamente estable sin gastar grandes cantidades de combustible.
Roman y Webb no estarán exactamente en el mismo punto: ambos describirán amplias órbitas alrededor de L2 y permanecerán separados por una distancia considerable.
4. Lleva los nombres de más de 1.3 millones de personas
Durante este verano, la NASA invitó al público a enviar sus nombres para incorporarlos a una tarjeta de memoria instalada en una placa de la nave espacial. La iniciativa tuvo una respuesta masiva: más de 1.3 millones de personas enviaron sus nombres.
Todos ellos viajarán a bordo del observatorio hasta su destino en L2, convirtiendo la misión científica en una pequeña cápsula de participación pública que recorrerá millones de kilómetros junto al telescopio.
5. Su misión durará al menos cinco años
Roman tendrá una vida útil inicial de cinco años, aunque fue diseñado para soportar una posible misión extendida de otros cinco años. El principal factor que podría limitar su funcionamiento será el combustible.
Por ahora, la NASA no cuenta con la capacidad de dar servicio a observatorios ubicados en L2, pero Roman fue diseñado teniendo en cuenta una posibilidad futura: puede ser reabastecido de combustible.
Eso abre la puerta a que su vida científica pueda prolongarse si en el futuro existen las condiciones y tecnologías necesarias para hacerlo.
6. Sus dos instrumentos podrían cambiar la búsqueda de exoplanetas
Roman contará con dos instrumentos científicos principales. El primero es el Instrumento de Campo Amplio, una cámara infrarroja de 300 megapíxeles que tendrá una resolución angular comparable a la del Hubble, pero con un campo de visión al menos 100 veces mayor.
Para dimensionar su capacidad, cada imagen podrá capturar una región del cielo equivalente aproximadamente a 1.5 veces el tamaño aparente de la Luna llena.
El segundo es el coronógrafo, diseñado para demostrar tecnologías avanzadas para obtener imágenes directas de planetas que orbitan otras estrellas. El instrumento bloqueará el intenso brillo de las estrellas para intentar detectar la tenue luz reflejada por los planetas que las rodean. Esto podría permitir estudiar mundos gigantes más antiguos, fríos y cercanos a sus estrellas que los que se han podido fotografiar directamente hasta ahora.
7. No trabajará solo: formará un equipo internacional de telescopios
Roman será parte de una auténtica red de observatorios que trabajarán juntos para construir una imagen cada vez más completa del universo. Sus amplios panoramas podrán identificar objetos interesantes que posteriormente serán estudiados con mayor detalle por el Hubble y el James Webb, mientras que Roman también podrá observar las regiones que rodean los objetivos de estos telescopios para aportar contexto.
La colaboración también incluirá a Euclid, misión de la Agencia Espacial Europea con importantes contribuciones de la NASA. Aunque Euclid podrá cubrir una zona del cielo mayor que Roman, este último ofrecerá observaciones más detalladas en las regiones que ambos estudien.
Los astrónomos también podrán combinar las observaciones infrarrojas de Roman con las imágenes de luz visible del Observatorio Vera C. Rubin, instalado en tierra. De esta manera, podrán aprovechar la enorme cobertura del cielo de Rubin junto con la calidad de las observaciones de Roman.
Además, la demostración de tecnologías para fotografiar directamente exoplanetas similares a Júpiter será un paso importante hacia el futuro Observatorio de Mundos Habitables de la NASA, un concepto de telescopio espacial pensado para obtener imágenes directas de planetas similares a la Tierra alrededor de otras estrellas.
8. Las primeras imágenes llegarían a principios de 2027
Aunque Roman ya fue lanzado, todavía tendrá que pasar por una etapa crucial antes de comenzar a realizar sus grandes estudios científicos. Durante los tres meses posteriores al lanzamiento, el equipo realizará despliegues, calibraciones y una serie de pruebas para comprobar que todos los sistemas funcionan correctamente y preparar al observatorio para alcanzar su órbita final.
Una vez terminada esta etapa de puesta en marcha comenzarán las operaciones científicas. La NASA prevé que las primeras imágenes de Roman se publiquen a principios de 2027, ofreciendo las primeras muestras de lo que este nuevo observatorio será capaz de revelar.
Con información de la NASA
