Alerta climática: hielo marino del Ártico registra su nivel más bajo
La reducción del hielo marino del Ártico implica que los océanos absorban más calor, acelerando el calentamiento global.
El hielo marino del Ártico encendió las alarmas globales al registrar su nivel más bajo para un invierno, una estación en la que tradicionalmente debería expandirse. Al mismo tiempo, temperaturas récord se han extendido por diversos puntos del planeta.
De acuerdo con mediciones del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo, el hielo alcanzó un máximo de 14,29 millones de kilómetros cuadrados, prácticamente igualando el mínimo histórico registrado el año pasado. Esta cifra se encuentra 1,36 millones de kilómetros cuadrados por debajo del promedio registrado entre 1981 y 2010, una superficie equivalente a casi dos veces el tamaño de Texas.
Un “refrigerador” que pierde capacidad
Además de ayudar al equilibrio climático, el hielo marino del Ártico actúa como un enorme espejo que refleja la radiación solar. Su reducción implica que los océanos absorban más calor, acelerando el calentamiento global.
Lamentablemente, su desaparición impacta directamente en ecosistemas enteros: especies como los osos polares y las focas dependen de este hábitat para sobrevivir. A nivel geopolítico, la pérdida de hielo abre nuevas rutas de navegación y aumenta el interés estratégico en regiones como Groenlandia.
“El descenso es constante”, explicó Walt Meier, científico principal del centro. “A medida que las temperaturas siguen aumentando, hay menos oportunidad de que el hielo crezca, lo que nos deja en desventaja para la temporada de deshielo de verano”.
Calor extremo en todo el planeta
El retroceso del hielo coincide con temperaturas récord registradas durante marzo en varias regiones, incluyendo Estados Unidos, México, Australia, el norte de África y partes del norte de Europa.
El climatólogo Maximiliano Herrera calificó este fenómeno como “el evento de calor más extremo en la historia climática mundial”, advirtiendo que las condiciones podrían intensificarse en los próximos días.
En Estados Unidos, al menos 16 estados rompieron récords de temperatura para marzo, mientras que en México se han superado miles de registros históricos, algunos incluso por encima de los valores típicos de mayo. Sin embargo, el caso más extremo se observa en Asia, donde decenas de miles de récords han sido superados con diferencias de hasta 19 grados Celsius.
Paradójicamente, mientras gran parte del planeta enfrenta calor inusual, la Antártida registró un evento opuesto: la temperatura más baja jamás documentada en un mes de marzo, con -76,4 °C.
El verano será decisivo
Aunque el mínimo invernal es una señal preocupante, los científicos coinciden en que el momento clave será el verano, cuando el hielo alcanza su punto más bajo anual. Una menor cobertura implica mayor absorción de calor en los océanos, lo que podría alterar patrones atmosféricos como la corriente en chorro y favorecer fenómenos meteorológicos extremos.
“El máximo invernal es, sin duda, una señal clara del calentamiento global”, explicó Meier.
Con información de AP
