Captan nebulosa con forma de cerebro alrededor de estrella moribunda
La NASA ha revelado detalles inéditos de la nebulosa PMR 1, una nube de gas y polvo que rodea a una estrella en sus últimas etapas de vida.
Un sorprendente hallazgo astronómico a cargo del Telescopio Espacial James Webb de la NASA ha dejado intrigados a la comunidad científica: una nebulosa que parece un gigantesco cerebro flotando en el espacio.
Nebulosa PMR 1, la protagonista del descubrimiento
Las nuevas imágenes revelaron detalles inéditos de la nebulosa PMR 1, una nube de gas y polvo que rodea a una estrella en sus últimas etapas de vida. A finales del mes pasado, un equipo de la misión Webb detalló que PMR 1 se parece bastante a “un cerebro dentro de un cráneo transparente”, algo que le valió el apodo de la nebulosa del ‘Cráneo Expuesto’.
Aunque este objeto cósmico ya había sido detectado anteriormente por el Spitzer Space Telescope —un telescopio espacial de infrarrojo que precedió al Webb—, las capacidades avanzadas del nuevo observatorio permitieron captar estructuras mucho más definidas. Las imágenes muestran complejas ondulaciones de gas y polvo que acentúan aún más su aspecto similar al de un cerebro.
NASA scientists have spotted mysterious giant cosmic 'brain' surrounding a dying star https://t.co/9SUMB9TSVx pic.twitter.com/aWDVKY2PGn
— New York Post (@nypost) February 26, 2026
Todavía falta mucho por descubrir
Los investigadores aún tratan de descifrar todos los detalles de esta nebulosa, pero tienen claro que se está formando a partir de una estrella que está llegando al final de su vida. Según la NASA, durante esta fase final las estrellas comienzan a expulsar sus capas externas en un proceso dinámico que, en términos cósmicos, ocurre con relativa rapidez.
“El telescopio Webb ha capturado un momento del declive de esta estrella”, señalaron los científicos, quienes destacaron que el fenómeno permite observar cómo los materiales expulsados forman complejas estructuras en el espacio.
¿Supernova o enana blanca?
El destino final de este sistema estelar dependerá de la masa de la estrella que lo originó, un dato que los astrónomos aún intentan determinar. Si resulta ser lo suficientemente masiva, podría terminar explotando en una supernova, una de las explosiones más poderosas del universo.
En cambio, si se trata de una estrella similar al Sol pero menos masiva, continuará desprendiendo lentamente sus capas externas hasta que solo quede su núcleo. Ese remanente se convertirá en una densa enana blanca que, con el paso de miles de millones de años, se enfriará gradualmente.
Mientras los científicos continúan analizando las observaciones del Webb, la nebulosa PMR 1 se suma a la lista de espectaculares paisajes cósmicos que el telescopio ha revelado desde su lanzamiento, ofreciendo nuevas pistas sobre cómo nacen, evolucionan y mueren las estrellas.
Con información de New York Post
