Deshielo revela tesoros arqueológicos milenarios y evidencia del cambio climático
El retroceso de glaciares y campos de hielo permite descubrir restos humanos, rutas vikingas y objetos prehistóricos.
El deshielo provocado por el cambio climático está revelando importantes vestigios arqueológicos que permanecieron ocultos durante miles de años. Entre los hallazgos más destacados se encuentra Ötzi, el Hombre de Hielo, cuyo cuerpo de aproximadamente 5 mil 300 años fue descubierto en 1991 en los Alpes, cerca de la frontera entre Italia y Austria.
Dos excursionistas alemanes encontraron el cadáver que sobresalía del hielo derretido. Los análisis posteriores permitieron conocer detalles de su salud, alimentación, vestimenta y muerte, además de identificar una punta de flecha incrustada en su espalda.
El hielo conserva secretos de la humanidad
De acuerdo con especialistas en arqueología glacial, el retroceso de las superficies congeladas ha permitido recuperar miles de objetos antiguos. Un estudio publicado en 2025 estimó que los glaciares del mundo, excluyendo las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida, perdieron en promedio alrededor de 270 mil millones de toneladas de hielo anuales entre 2000 y 2023.
En las Montañas Rocosas de Estados Unidos, investigadores encontraron restos de un bosque de pinos de corteza blanca de más de 5 mil años de antigüedad. Su conservación permitió estudiar las condiciones climáticas de aquella época.
En Noruega, el deshielo también sacó a la luz un antiguo paso de montaña utilizado durante siglos para transportar mercancías. Entre los objetos recuperados hay prendas de vestir, fragmentos de esquís, juguetes, armas y equipo para caballos.
El cambio climático amenaza los hallazgos
Aunque el retroceso del hielo abre nuevas oportunidades para la investigación científica, también pone en riesgo los vestigios descubiertos. Una vez expuestos al ambiente, los materiales orgánicos pueden deteriorarse en cuestión de horas o días.
Por ello, arqueólogos como Espen Finstad y Craig Lee advierten sobre la necesidad de localizar, documentar y rescatar rápidamente estos objetos.
Los especialistas consideran que la pérdida de hielo representa también la desaparición de archivos históricos irreemplazables, capaces de revelar cómo vivían, comerciaban y se desplazaban las sociedades antiguas.
