Director de la OMS viaja al Congo por brote de ébola sin control

De acuerdo con la OMS, hasta el momento se han registrado 1,077 casos sospechosos de ébola y al menos 238 muertos.

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Director de la OMS viaja al Congo por brote de ébola sin control. (Foto: AP/Composición Canva)
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El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llegó ayer a la capital de la República Democrática del Congo para enfrentar de cerca uno de los brotes de ébola más complejos de los últimos años.

Falta de recursos, violencia y desconfianza

“Venir aquí es realmente mostrarle a la comunidad que no está sola”, afirmó Tedros a su llegada. 

El funcionario reconoció que dirigir la respuesta desde Ginebra es sencillo, pero insistió en la necesidad de trabajar directamente con las comunidades para contener la enfermedad.

El brote, concentrado en la provincia de Ituri, ha encendido las alarmas internacionales. Se trata del virus Bundibugyo, una variante rara del ébola para la cual no existe aún tratamiento ni vacuna aprobados. De acuerdo con la OMS, hasta el momento se han registrado 1,077 casos sospechosos y al menos 238 muertos.

La situación en el terreno es crítica. Personal médico enfrenta una alarmante escasez de insumos, al grado de tener que utilizar mascarillas caducadas mientras atienden a los pacientes. A esto se suma la desconfianza de las comunidades, que ha derivado en ataques contra centros de salud, en rechazo a los protocolos médicos —especialmente aquellos relacionados con los rituales funerarios— que chocan con tradiciones locales.

Conflicto armado complica aún más la respuesta sanitaria

En Ituri operan grupos como las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), vinculadas al Estado Islámico, así como milicias étnicas que han sembrado violencia durante décadas. A inicios de mayo, las ADF asesinaron al menos a 40 personas y destruyeron viviendas en la región.

La crisis se extiende también a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, donde el grupo rebelde M23 controla ciudades estratégicas como Goma y Bukavu. El cierre del aeropuerto de Goma desde enero de 2025 ha dificultado seriamente las operaciones humanitarias.

“No podemos generar confianza en la comunidad ni aislar a los enfermos mientras caen bombas”, puntualizó Tedros. 

En ese sentido, reiteró su llamado a un alto el fuego para permitir una respuesta efectiva.

Mientras tanto, la ayuda internacional comienza a movilizarse. La Unión Europea envió suministros médicos a la zona afectada, y Estados Unidos anunció una aportación adicional de 80 millones de dólares, elevando su apoyo total a más de 112 millones. Sin embargo, Washington también impuso recientemente restricciones de entrada a personas provenientes de países afectados, una medida que la OMS no respalda.

“Hay formas de gestionar los casos sin recurrir a prohibiciones de viaje”, subrayó Tedros, quien advirtió que estas medidas pueden obstaculizar la cooperación internacional.

Con información de AP

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