El Niño amenaza la producción de alimentos a nivel mundial
Las sequías y olas de calor provocadas por El Niño podrían afectar la producción de alimentos en Asia y repercutir en los precios a nivel global.
El fenómeno de El Niño amenaza con provocar una de las temporadas climáticas más extremas, con sequías, olas de calor, incendios e inundaciones que podrían afectar la producción de alimentos en Asia y repercutir en los precios a nivel mundial.
Expertos y organismos internacionales advierten que el fenómeno podría alcanzar su punto máximo hacia diciembre.
El servicio meteorológico del Reino Unido lo considera potencialmente el “más fuerte que se recuerde”, mientras que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima en 69% la probabilidad de que sea el episodio más intenso registrado desde 1950.
El Niño forma parte de un ciclo climático natural que eleva las temperaturas de la superficie del océano Pacífico y altera los patrones meteorológicos en distintas regiones del planeta. Este año, los océanos ya registran temperaturas superiores al promedio y alcanzaron nuevos récords en agosto, de acuerdo con la División de Reducción del Riesgo de Desastres de la Comisión Económica y Social de la ONU para Asia y el Pacífico.
Asia enfrenta una amenaza creciente
El Sudeste Asiático se encuentra entre las regiones más vulnerables debido a su dependencia de las lluvias para la agricultura, el suministro de agua y la pesca.
El escenario se complica por los efectos de la guerra en Irán, que ya elevó los costos de la energía y provocó dificultades en el suministro de fertilizantes. Los gobiernos de la región han utilizado recursos financieros para amortiguar esos impactos, por lo que ahora disponen de menos margen para responder a una nueva crisis climática.
Arroz y aceite de palma, bajo presión
La agricultura se encuentra entre las actividades más expuestas. La temporada de lluvias del Sudeste Asiático suele extenderse de junio a octubre y permite recuperar los niveles de los embalses, proporcionar agua para el riego y preparar las condiciones para la siguiente temporada de cultivo.
Una sequía prolongada podría obligar a los agricultores a retrasar la siembra, reducir las superficies cultivadas o cambiar de cultivo, explicó Rafisura.
Uno de los mayores riesgos está en el arroz. India, Vietnam y Tailandia, los tres principales exportadores mundiales de este alimento, figuran entre los países que podrían sufrir impactos importantes por El Niño.
La pesca también está en riesgo
La reducción de las lluvias y el aumento de las temperaturas también afectan los principales caladeros del Sudeste Asiático, una fuente fundamental de proteína para millones de personas.
Uno de los puntos de mayor preocupación es el río Mekong, cuya cuenca atraviesa seis países y ya enfrenta transformaciones provocadas por la minería y la construcción de represas hidroeléctricas. Los niveles más bajos del río representan una amenaza especialmente seria para las comunidades que dependen de sus aguas para la pesca y la agricultura.
El impacto podría llegar a los precios mundiales
El Programa Mundial de Alimentos de la ONU estima que al menos 49 millones de personas adicionales podrían caer en inseguridad alimentaria aguda para finales de 2027 como consecuencia de los efectos asociados al fenómeno de El Niño.
Centroamérica y el sur de África figuran entre las regiones que podrían enfrentar los mayores impactos, aunque también se esperan consecuencias importantes en el este de África y el sur y Sudeste Asiático.
Además, Goldman Sachs calcula que un episodio extremo de El Niño podría elevar más de 15% los precios mundiales de las materias primas alimentarias. Por su parte, Global Investment Research de HSBC señala que episodios anteriores provocaron pérdidas económicas de billones de dólares y advierte que el impacto podría ser todavía mayor esta vez.
Con información de AP
