El silencioso riesgo del buceo: ¿Qué es la toxicidad por oxígeno?

Una expedición de buceo que terminó en tragedia en Maldivas, puso en la mira el fenómeno conocido como toxicidad por oxígeno.

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El silencioso riesgo del buceo: ¿Qué es la toxicidad por oxígeno? (Foto: Canva)
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Una expedición de buceo que prometía ser una aventura inolvidable terminó en tragedia en Maldivas, donde cinco turistas italianos perdieron la vida tras descender a una cueva submarina a más de 48 metros de profundidad.

Mientras las autoridades investigan lo ocurrido, una hipótesis ha cobrado fuerza: la toxicidad por oxígeno, un fenómeno poco conocido pero potencialmente mortal.

¿Qué es la toxicidad por oxígeno?

La toxicidad por oxígeno, también llamada hiperoxia, ocurre cuando el cuerpo recibe demasiado oxígeno bajo condiciones de alta presión o durante periodos prolongados. Aunque el oxígeno es esencial para la vida, en exceso puede volverse peligroso.

En condiciones normales, el aire contiene aproximadamente un 21% de oxígeno. Sin embargo, al respirar concentraciones más altas —especialmente bajo presión, como ocurre en el buceo— el organismo genera una sobrecarga de radicales libres, moléculas inestables que dañan células y tejidos.

“La muerte por toxicidad del oxígeno, o hiperoxia, es una de las muertes más dramáticas que pueden ocurrir durante una inmersión”, explicó Claudio Micheletto, director de neumología del Hospital Universitario de Verona.

Los especialistas distinguen dos tipos principales:

  • Toxicidad pulmonar: afecta pulmones y vías respiratorias tras exposiciones prolongadas.
  • Toxicidad del sistema nervioso central: aparece de forma súbita bajo alta presión y puede ser letal en minutos.

Factores de riesgo: ¿quiénes están más expuestos?

El buceo es el escenario más común para esta condición. A medida que un buzo desciende, la presión aumenta y el oxígeno se vuelve más potente dentro del cuerpo.

Entre los principales factores de riesgo están:

  • Inmersiones profundas o prolongadas.
  • Uso de mezclas con alto contenido de oxígeno, como el Nitrox.
  • Falta de control en la profundidad o en los tiempos de exposición.
  • Condiciones adversas como corrientes fuertes o pánico.

Pero no es exclusivo del mar. También puede presentarse en entornos médicos, por ejemplo:

  • Pacientes en oxigenoterapia hiperbárica.
  • Personas en terapia intensiva conectadas a ventiladores.
  • Bebés prematuros expuestos a altas concentraciones de oxígeno.

Síntomas: señales de alerta bajo el agua

Los síntomas varían según el tipo de toxicidad:

Pulmonar:

  • Dolor en el pecho
  • Tos persistente
  • Dificultad para respirar

Sistema nervioso central (más peligroso):

  • Visión de túnel
  • Zumbido en los oídos
  • Mareo, vértigo y náuseas
  • Confusión o desorientación
  • Espasmos musculares
  • Convulsiones repentinas

Este último tipo es especialmente peligroso durante una inmersión, ya que puede impedir que el buzo regrese a la superficie.

¿Existe tratamiento?

Sí, pero el tiempo es crucial. En el caso del buceo, la medida inmediata es un ascenso lento y controlado para reducir la presión del oxígeno en el cuerpo. También puede ser necesario cambiar a una mezcla con menor concentración de oxígeno. En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran al volver a condiciones normales. Sin embargo, si ocurre una convulsión bajo el agua, el riesgo de ahogamiento es extremadamente alto.

En entornos médicos, el tratamiento consiste en reducir o suspender la exposición al oxígeno. Aunque el daño permanente es poco frecuente, la recuperación —especialmente pulmonar— puede tardar semanas.

Con información de New York Post 

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