Excavaciones en Amazonas reescriben la historia de los indígenas
Recientes excavaciones arqueológicas en la selva amazónica apuntan a la existencia de sociedades indígenas avanzadas antes de la colonización.
Las recientes excavaciones arqueológicas en la selva amazónica están reescribiendo la historia de la región. Lejos de haber sido un territorio vacío antes de la llegada de los europeos, nuevos hallazgos apuntan a la existencia de sociedades indígenas complejas, interconectadas y con un profundo conocimiento del entorno.
Los descubrimientos más recientes se concentran en el estado de Amapá, al norte de Brasil, donde trabajos vinculados a la pavimentación de la carretera BR-156 han permitido a los arqueólogos acceder a zonas previamente inexploradas.
Aunque estas obras suelen estar asociadas a la deforestación, también han abierto una ventana inesperada al pasado.
Vasijas y rostros humanos
Entre los hallazgos destacan vasijas de cerámica que podrían haber sido urnas funerarias, así como pequeños artefactos con formas de rostros humanos. Estas piezas no solo reflejan prácticas culturales, sino también una notable diversidad técnica que sugiere contacto entre distintas comunidades.
“Lo que sabemos ahora está ligado a la apertura de estas zonas, lo que genera una relación ambivalente”, explicó el investigador Lúcio Flávio Costa Leite, quien señaló que estos descubrimientos impulsan también mayores esfuerzos de protección.
Un pasado más antiguo y complejo
Los estudios revelan que la región amazónica estuvo habitada durante miles de años. En Amapá, por ejemplo, se han identificado piezas de hasta 6.140 años de antigüedad, lo que confirma una presencia humana prolongada.
El arqueólogo Manoel Fabiano da Silva Santos explicó que las capas del suelo funcionan como una línea del tiempo: en las más superficiales aparecen restos de la colonización europea, como porcelana portuguesa y clavos, mientras que en niveles más profundos emergen evidencias de culturas indígenas anteriores.
“Al excavar más profundo, encontramos cerámica que marca claramente la transición antes y después de la llegada de los colonizadores”, detalló.
El “Stonehenge del Amazonas”
Uno de los sitios más sorprendentes se encuentra en Calçoene, donde se alza un monumento de más de mil años compuesto por 127 monolitos dispuestos en círculo. Conocido como el “Stonehenge del Amazonas”, este sitio —el Parque Arqueológico del Solsticio— evidencia un avanzado conocimiento astronómico.
Investigaciones lideradas por la arqueóloga Mariana Petry Cabral demostraron que las piedras fueron colocadas estratégicamente para marcar la salida del sol durante el solsticio de invierno. Además, el lugar también funcionó como cementerio y estuvo en uso durante varios siglos.
Redes invisibles bajo la selva
Más allá de los objetos, la tecnología moderna está revelando una dimensión aún más sorprendente. El arqueólogo Eduardo Neves, de la Universidad de São Paulo, ha liderado investigaciones con escaneo satelital que han descubierto redes de caminos y patrones ocultos bajo la vegetación.
Estos hallazgos muestran que las comunidades indígenas no vivían aisladas, sino conectadas mediante rutas que facilitaban el intercambio y la interacción entre asentamientos.
“Cuando se piensa en pueblos indígenas, se imagina pequeñas aldeas aisladas. Pero la evidencia muestra una alta interconectividad”, señaló Neves.
Un Amazonas transformado por sus habitantes
Las investigaciones coinciden en que el Amazonas no solo fue habitado, sino activamente moldeado por sus pobladores indígenas, quienes desarrollaron prácticas sostenibles y gestionaron el entorno durante siglos.
Hoy, estos descubrimientos no solo aportan conocimiento histórico, sino que también refuerzan la necesidad de proteger la selva y su patrimonio cultural.
Con información de AP
