Fracasa misión espacial para rescatar al Observatorio Swift de la NASA
La NASA destinó 30 millones de dólares al intento de rescate, concebido desde el principio como un experimento de alto riesgo.
Una nave espacial privada que fue diseñada para convertirse en el “salvavidas” del Observatorio Swift de la NASA logró acercarse al telescopio en pleno descenso y hasta captó imágenes durante la maniobra, aunque finalmente no pudo rescatarlo.
El acercamiento ocurrió dos semanas después de que la misión de salvamento fuera cancelada debido a los problemas que la propia nave enfrentaba en órbita.
La nave Link, desarrollada por Katalyst Space Technologies, llegó el martes 1 de septiembre a menos de 15 kilómetros de Swift y utilizó sus sensores para recopilar información del telescopio para la NASA. Aunque el encuentro no permitió elevar la órbita de Swift ni prolongar su misión, sirvió como una prueba para las futuras operaciones de servicio y mantenimiento de satélites.
“Estuvimos tan cerca, pero tan lejos”, declaró Ghonhee Lee, director ejecutivo de Katalyst, a The Associated Press.
Tan cerca, pero tan lejos
El objetivo original era que Link utilizara sus tres brazos robóticos, de aproximadamente un metro de longitud cada uno, para acercarse a Swift, sujetarlo e impulsarlo hacia una órbita más alta y estable. Lamentablemente, la misión comenzó a complicarse poco después del lanzamiento de Link, ocurrido en julio, debido a que la nave entró en un giro incontrolable durante su trayecto hacia Swift.
Afortunadamente los controladores de vuelo consiguieron reducir el movimiento y estabilizarla, pero la maniobra consumió una cantidad considerable de combustible. Finalmente, Link ya no contaba con suficiente reserva para llevar a cabo la operación que habría permitido salvar al envejecido observatorio.
Lee atribuyó parte de los problemas a la rapidez con la que fue construida la misión. El proyecto se desarrolló en apenas nueve meses y, de acuerdo con el directivo, los ingenieros tuvieron que recurrir en numerosas ocasiones a los componentes que estaban disponibles en lugar de esperar las piezas que consideraban ideales.
NASA aprenderá del rescate millonario que salió mal
La NASA destinó 30 millones de dólares al intento de rescate, concebido desde el principio como un experimento de alto riesgo y con importantes limitaciones de tiempo. Uno de los principales temores era que un acercamiento fallido provocara una colisión y generara una nube de desechos espaciales capaz de poner en peligro a otros satélites.
Aunque el rescate no salió como estaba previsto, la NASA considera que la experiencia puede resultar valiosa para el futuro. El administrador de la agencia, Jared Isaacman, señaló que prolongar la vida de una nave espacial tiene sentido cuando el costo de repararla o mantenerla en funcionamiento es menor que sustituirla.
Por ahora, es poco probable que Link pueda realizar un segundo acercamiento a Swift debido a sus reservas limitadas de combustible. No obstante, la nave continuará utilizando sus tres brazos robóticos y recopilando datos antes de que finalmente reingrese a la atmósfera y se desintegre durante las próximas semanas.
Swift se acerca a su final
El Observatorio Swift fue lanzado en 2004 y todavía permanece operativo, aunque su tiempo en órbita está cada vez más limitado. Las intensas tormentas solares registradas durante los últimos años provocaron que la atmósfera superior de la Tierra se expandiera, aumentando la resistencia sobre el telescopio y acelerando su descenso.
Hasta el viernes, Swift se encontraba a unos 335 kilómetros de altura, aproximadamente la mitad de la altitud que tenía cuando comenzó su misión para estudiar algunas de las explosiones más violentas del universo.
La NASA calcula que el telescopio podría atravesar la atmósfera y reingresar a la Tierra entre octubre y finales de este año, dependiendo principalmente de la actividad solar.
Con información de AP
