Gran Bretaña exhibe cartas de amor de reyes, criminales y espías

La exposición ‘Cartas de amor’ revela cinco siglos de pasiones humanas a través de documentos históricos escritos por reyes, espías y personas comunes.

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Gran Bretaña exhibe cartas de amor de reyes, criminales y espías. (Foto: Composición Canva)
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A unos días del Día de San Valentín, los Archivos Nacionales de Gran Bretaña abren al público Cartas de amor, una exposición que recorre cinco siglos de pasiones humanas a través de documentos históricos escritos por reyes, espías, criminales, políticos y personas comunes.

La muestra reúne cartas pícaras, románticas y profundamente conmovedoras que revelan que el amor —en todas sus formas— ha sido una constante incluso en los momentos más turbulentos de la historia británica. 

“Intentamos explorar el potencial de una carta de amor”, explicó la curadora Victoria Iglikowski-Broad. “Las expresiones de amor se pueden encontrar en todo tipo de lugares, incluso en lugares sorprendentes”.

Una carta de Robert Dudley para la reina Isabel I

Entre los documentos más emblemáticos destaca una carta dirigida a la reina Isabel I por su pretendiente Robert Dudley, conde de Leicester. Escrita en 1588, días antes de la muerte de Dudley, la misiva deja ver la intimidad entre la llamada “Reina Virgen” y el hombre que se describía a sí mismo como “su pobre y viejo sirviente”. 

La carta, marcada como “su última carta”, fue hallada junto a la cama de la reina casi 15 años después, al momento de su muerte.

Carta dirigida a la reina Isabel I por Robert Dudley, conde de Leicester. (Foto: AP)
Carta dirigida a la reina Isabel I por Robert Dudley, conde de Leicester. (Foto: AP)

Lazos familiares y clemencia 

Pero el amor que retrata la exposición no se limita al romance. Los lazos familiares y la amistad también ocupan un lugar central. Ahí está el testamento manuscrito de Jane Austen, fechado en 1817, en el que deja la mayor parte de sus bienes a su hermana Cassandra. 

Testamento manuscrito de Jane Austen, fechado en 1817. (Foto: AP)
Testamento manuscrito de Jane Austen, fechado en 1817. (Foto: AP)

También una carta de 1956 en la que el padre de los gemelos gánsters Reggie y Ronnie Kray suplica a un tribunal clemencia para sus hijos, asegurando que “su única preocupación en la vida es hacer el bien a todos”.

La abdicación del rey Eduardo VIII

La diversidad social de los autores es otro de los ejes de la muestra. Una petición de 1851 escrita por Daniel Rush, un tejedor desempleado de 71 años, ruega a las autoridades que no lo separen de su esposa enviándolos a hospicios distintos. El documento se exhibe junto al famoso Instrumento de Abdicación del rey Eduardo VIII, quien en 1936 renunció al trono para casarse con “la mujer que amo”, la estadounidense Wallis Simpson.

Abdicación del rey Eduardo VIII. (Foto: AP)
Abdicación del rey Eduardo VIII. (Foto: AP)

“Hay una gran conexión entre estos dos objetos, aunque a simple vista parezcan muy diferentes. Tienen en común este sentimiento humano del amor, que el sacrificio realmente vale la pena por amor”, señaló Iglikowski-Broad.

La exposición también da espacio a los amores perdidos y a las historias marcadas por la guerra y la traición. Una carta inédita de 1944 del oficial de inteligencia John Cairncross reflexiona sobre un futuro imposible con su exnovia Gloria Barraclough. Años después, Cairncross sería descubierto como espía soviético, lo que añade una capa inquietante a su melancólica confesión.

Otras historias revelan el lado más peligroso del amor. Lord Alfred Douglas implora sin éxito a la reina Victoria el indulto para Oscar Wilde, condenado por indecencia grave. Más atrás en el tiempo, una carta de 1541 escrita por Catalina Howard, quinta esposa de Enrique VIII, a su amante secreto Thomas Culpeper, destila “pánico contenido”, según el historiador Neil Johnston. Catalina firmó con un “suyo hasta que la vida perdure”; poco después, ambos fueron ejecutados por traición.

Entre las rarezas de la colección figura una carta íntima de la reina Enriqueta María a Carlos I, hallada entre las pertenencias que el monarca dejó tras huir en 1645 durante la Guerra Civil Inglesa. Carlos perdería la guerra y sería ejecutado en 1649.

“No tenemos muchas cartas íntimas entre monarcas como esta”, detalló Johnston. “Es una pequeña joya en medio del desastre”.

La exposición Cartas de amor no solo invita a celebrar el romance, sino a reflexionar sobre cómo el amor ha influido decisiones políticas, ha desatado tragedias y ha dado consuelo en tiempos de dolor. 

Con información de New York Post

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