Huub Lelieveld gana el Premio Mundial de la Alimentación 2026
Las aportaciones de Lelieveld han contribuido a prevenir millones de enfermedades transmitidas por alimentos.
Hoy, el científico neerlandés Huub Lelieveld fue reconocido con el Premio Mundial de la Alimentación, en honor a más de seis décadas de trabajo que han transformado los estándares de seguridad en la industria alimentaria a nivel global.
La organización destacó que sus aportaciones han contribuido a prevenir millones de enfermedades transmitidas por alimentos y a reducir significativamente el desperdicio alimentario, un problema crítico tomando en cuenta que, según la Organización Mundial de la Salud, cada año se registran 600 millones de casos de enfermedades por alimentos contaminados y 420 mil muertes.
“Yo solo hice lo que creí que era correcto. Quiero que todo el mundo tenga suficiente comida, pero… también debe ser segura”, afirmó Lelieveld en una entrevista.
Revolución en la producción de alimentos
Lelieveld inició su carrera en la empresa Unilever, donde detectó deficiencias en los métodos tradicionales de procesamiento. En aquel entonces, la industria dependía en gran medida de conservantes químicos, sal y azúcar para evitar la contaminación, lo que afectaba el sabor y el valor nutricional de los productos.
Frente a ello, impulsó el desarrollo de procesos higiénicos desde la producción, eliminando la necesidad de intervenciones posteriores como la esterilización intensiva. Sus innovaciones permitieron una fabricación más eficiente, segura y menos dependiente de aditivos.
“Desde el principio he estado trabajando en convencer a la gente de que hay que hacerlo de otra manera”, recordó el científico.
Conocimiento abierto para un beneficio global
Uno de los aspectos más destacados de su trayectoria ha sido su filosofía de colaboración. Tras demostrar la efectividad de sus métodos, logró que se difundieran a nivel mundial.
“No se debe competir en seguridad alimentaria”, sostuvo Lelieveld, quien consideró fundamental compartir la tecnología para elevar los estándares globales.
Su impacto trascendió la industria, al influir en regulaciones y prácticas adoptadas en decenas de países. Así lo reconoció Gebisa Ejeta, quien señaló que el científico logró traducir la ciencia en políticas concretas con beneficios directos para millones de consumidores.
Un legado que sigue creciendo
El premio, dotado con 500 mil dólares, fue creado por Norman Borlaug, considerado el padre de la Revolución Verde, y es uno de los máximos reconocimientos en ciencia agrícola. Tras su retiro de Unilever, Lelieveld fundó en 2004 la Global Harmonization Initiative, una red global de científicos que trabaja para armonizar regulaciones, fortalecer la educación y enfrentar desafíos emergentes en seguridad alimentaria.
A pesar de los avances, el investigador advirtió que aún persisten retos importantes, especialmente en el acceso equitativo a alimentos y agua seguros.
“Podemos producir agua segura en todas partes, pero necesitamos distribuir ese conocimiento a quienes lo necesitan. Ese es el mayor desafío”, concluyó.
Con información de AP
