La celebridad que te gusta puede definir si habrá segunda cita
Desde Margot Robbie, Ana de Armas o Sydney Sweeney, las mujeres aseguran que el ‘celebrity crush’ revela el tipo real de un hombre.
En el mundo de las citas, la pregunta ‘¿qué celebridad te gusta?’ se ha convertido en un filtro decisivo para muchas mujeres solteras. La respuesta puede definir si habrá una segunda cita o un adiós inmediato.
¿Quién es tu ‘celebrity crush’?
La tendencia, conocida en redes sociales como la “prueba del enamoramiento de una celebridad”, consiste en preguntar a un posible pretendiente qué famosa le resulta irresistible y, a partir de ahí, sacar conclusiones sobre su carácter, valores y forma de relacionarse.
Para muchas, el nombre que menciona funciona como una auténtica “bola de cristal romántica”.
Desde Margot Robbie, Ana de Armas o Sydney Sweeney, hasta respuestas más específicas, las mujeres aseguran que el crush famoso revela el “tipo real” de un hombre. En TikTok, una usuaria fue tajante: “Si dice Zendaya, es un amante feliz”.
Otra fue aún más directa al afirmar que si el elegido es la influencer Olivia Dunne, se trata de “una señal de alerta absoluta”.
El juego de la conquista
Algunas llevan la prueba más lejos. No solo preguntan quién es la celebridad que les gusta, sino qué harían para conquistarla. Si la respuesta incluye grandes gestos, devoción extrema y un esfuerzo que no se refleja en la cita real, muchas deciden retirarse.
“No acepto citas de bajo esfuerzo. Merezco el mismo nivel de deseo y búsqueda”, explicó una joven en redes sociales, quien explicó que para ella, aceptar menos implicaría asumir que vale menos que una fantasía inalcanzable.
El papel de la ansiedad contemporánea en las citas
Los expertos advierten que detrás de esta moda viral hay algo más profundo que simples celos. En entrevista con The Post, la terapeuta licenciada en relaciones y trauma somático Chloë Bean explicó que esta práctica refleja la ansiedad contemporánea en las citas.
“La ansiedad en las citas es real y comprensible”, declaró. “A los humanos nos disgusta la incertidumbre y nos inclinamos por lo predecible, porque alivia la incomodidad. Así que esta prueba de amor con famosos es una de esas maneras en que la gente intenta hacer que lo desconocido se sienta más seguro”.
Bean revela que muchas personas malinterpretan la atracción, tratándola como una lista fija de requisitos cuando en realidad es fluida.
“El deseo es un espectro. No hay una forma correcta de sentirse atraído por alguien”, afirmó, advirtiendo que obsesionarse con encajar en el ‘tipo’ físico de otra persona puede sabotear relaciones sanas y generar desconexión emocional a largo plazo.
Para la especialista, preguntar por un enamoramiento famoso no es tóxico en sí mismo. Puede ser incluso una forma divertida de conocer a alguien y entender si prioriza la apariencia, el poder, el talento o valores como la amabilidad y el humor. El problema surge cuando se usa como un filtro rígido o como medida del propio valor.
“Muchas mujeres han sido condicionadas a querer ser elegidas, pero eso no significa que alguien más deba decidir tu valor”, concluyó Bean.
Lo mejor es dejar de intentar adaptarse a la fantasía ajena y empezar a elegir parejas que valoren el conjunto completo. Porque, al final, la pregunta de oro no es qué celebridad le gusta a un hombre, sino si sabe apreciar a la persona real que tiene frente a él.
Con información de New York Post
