Muere el científico Hideki Shirakawa, ganador de un Nobel de Química
Shirakawa compartió el Nobel de Química con Alan Heeger y Alan MacDiarmid, por el descubrimiento y desarrollo de los polímeros conductores.
El científico japonés Hideki Shirakawa, ganador compartido del Premio Nobel de Química de 2000, murió a los 90 años, dejando como legado uno de los descubrimientos que transformaron la manera de entender y utilizar los materiales plásticos.
Shirakawa falleció el 24 de agosto de este año, informó la Universidad de Tsukuba, institución en la que desarrolló buena parte de su carrera como investigador y profesor desde que se incorporó en 1979. La noticia de su fallecimiento fue difundida esta semana.
De acuerdo con el diario japonés Yomiuri, uno de los principales periódicos del país, el científico murió en un hospital de Yokohama, al oeste de Tokio; la universidad no informó la causa de su muerte.
Su trabajo científico estuvo marcado por un hallazgo que desafió una idea que durante mucho tiempo parecía evidente: los plásticos, a diferencia de los metales, no podían conducir electricidad.
Un descubrimiento que cambió la ciencia de los materiales
Hideki Shirakawa nació el 20 de agosto de 1936 en Tokio y desarrolló su formación académica en Japón. En 1966 obtuvo un doctorado en Ingeniería en el Instituto de Tecnología de Tokio. Una década después, en 1976, se convirtió en investigador de la Universidad de Pensilvania, donde comenzó a trabajar junto con los científicos estadounidenses Alan MacDiarmid y Alan Heeger.
Hideki Shirakawa (pictured) shared the 2000 chemistry prize with Alan Heeger and Alan MacDiarmid for discovering and developing conductive polymers. They showed plastic could behave like metal and be used in applications like electronics.
— The Nobel Prize (@NobelPrize) August 20, 2026
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Los tres investigadores demostraron que determinados materiales plásticos podían modificarse para adquirir propiedades eléctricas similares a las de los metales. El hallazgo abrió una nueva área de investigación y permitió desarrollar materiales que combinaban las características de los plásticos con la capacidad de conducir electricidad.
La importancia de este descubrimiento fue más allá de los laboratorios. Los polímeros conductores permitieron avanzar hacia materiales más ligeros, flexibles y económicos que muchos metales, con aplicaciones en distintas áreas de la tecnología.
Con el paso de los años, este tipo de materiales encontró usos relacionados con dispositivos electrónicos, células solares y pantallas de teléfonos móviles, entre otras tecnologías.
En el año 2000, Shirakawa, Heeger y MacDiarmid fueron reconocidos con el Premio Nobel de Química, por el descubrimiento y desarrollo de los polímeros conductores.
Con información de AP
