NASA: nave detecta componentes básicos de la vida en 3I/ATLAS
Las observaciones del observatorio espacial SPHEREx revelaron una composición química compatible con materiales del Sistema Solar primitivo.
Una nave espacial de la NASA ha detectado moléculas orgánicas en el objeto interestelar 3I/ATLAS, como metanol, cianuro y metano, compuestos considerados precursores de la vida tal como se conoce en la Tierra.
Descubrimiento estuvo a cargo de SPHEREx
Los hallazgos fueron realizados por SPHEREx, el observatorio espacial de la NASA que escanea el cielo en luz infrarroja cercana.
De acuerdo con la revista Sky at Night de la BBC, las observaciones de diciembre revelaron una composición química compatible con materiales del Sistema Solar primitivo, lo que llevó a algunos científicos a preguntarse si 3I/ATLAS es simplemente un cometa… o algo más.
“¿Es posible que haya microbios o alguna forma de vida en 3I/ATLAS?”, planteó Avi Loeb, astrofísico de Harvard. “Si una roca así hubiera tenido microbios, habrían sobrevivido”.
Un brillo inesperado y un cóctel químico antiguo
Tras su paso por el Sol, 3I/ATLAS se volvió extraordinariamente brillante en apenas dos meses, un fenómeno que de acuerdo con científicos, ocurre cuando la energía solar provoca la sublimación de sustancias como agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono, atrapadas durante miles de millones de años en el hielo del objeto.
“Ahora estamos viendo la gama habitual de materiales del Sistema Solar primitivo, incluidas moléculas orgánicas, hollín y polvo de roca, que normalmente emite un cometa”, explicó Carey Lisse, líder del estudio y científico del Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins, en Maryland.
En la misma línea, Phil Korngut, científico de SPHEREx en Caltech, señaló que la radiación solar pudo haber liberado un “cóctel de sustancias químicas que no habían estado expuestas al espacio durante miles de millones de años”.
El metano que intriga a los científicos
Lo que más llamó la atención de Loeb fue la detección de metano, un gas con baja temperatura de sublimación que, en teoría, debería haberse evaporado antes que otros compuestos.
“Es un enigma”, afirmó.
Para el investigador, esto abre dos posibilidades: que el metano estuviera enterrado a gran profundidad o que, de forma más provocadora, haya sido producido por algún tipo de vida.
“Quizás no sea tan simple como la evaporación del hielo por la luz solar”, escribió Loeb en una publicación reciente en su blog de Medium. “El metano lo produce algo que prospera, especialmente cuando está iluminado por la luz solar, como la vida que surgió repentinamente”.
¿Un arca cósmica y una idea polémica?
A partir de estas observaciones, Loeb retomó una idea que ya había planteado anteriormente: que 3I/ATLAS podría actuar como un vehículo natural —o incluso artificial— para dispersar microbios entre sistemas estelares. Bajo esta lógica, el objeto funcionaría como un “arca” o “polinizador” cósmico.
El científico fue más allá y sugirió que la humanidad podría imitar este mecanismo. Propuso el lanzamiento de una nave interceptora que colisionara con 3I/ATLAS durante su paso cercano a la Tierra, el 19 de diciembre, para depositar una cápsula con microorganismos terrestres y material radiactivo que mantuviera condiciones favorables para su supervivencia.
Según Loeb, esta estrategia sería más económica que diseñar un nuevo cohete capaz de alcanzar la velocidad del objeto, estimada en 220 mil kilómetros por hora. Cuando 3I/ATLAS llegara a otro sistema solar, la roca se evaporaría gradualmente y liberaría los microbios como “semillas de diente de león” en el espacio.
Aunque los compuestos orgánicos detectados no prueban la existencia de vida, sí refuerzan la idea de que los ingredientes fundamentales están ampliamente distribuidos en el universo.
Con información de New York Post
