NASA revela el mapa magnético del púlsar en la Nebulosa del Faro
La NASA logró, por primera vez, medir directamente los campos magnéticos de PSR J1101−6101, con ayuda del telescopio espacial IXPE.
La NASA logró, por primera vez, medir directamente los campos magnéticos de PSR J1101−6101, el púlsar ubicado en la Nebulosa del Faro, ofreciendo una nueva mirada al comportamiento de algunos de los objetos más extremos del universo.
Los resultados, obtenidos gracias al telescopio espacial Imaging X-ray Polarimetry Explorer (IXPE), confirman teorías planteadas desde hace casi dos décadas y abren nuevas preguntas sobre la física que gobierna estos cuerpos celestes.
¿Qué es un púlsar?
Un púlsar es un tipo de estrella de neutrones, el núcleo ultradenso que queda tras la explosión de una estrella masiva al final de su vida. Aunque concentran más masa que el Sol, estas estrellas tienen apenas el tamaño de una ciudad y poseen campos magnéticos extraordinariamente intensos.
Además, giran a velocidades impresionantes: el púlsar de la Nebulosa del Faro completa 16 rotaciones por segundo, emitiendo haces de radiación que, vistos desde la Tierra, producen un efecto similar al destello intermitente de un faro.
El mapa magnético del púlsar ‘Faro’, una de las estrellas más extremas del universo
Para realizar el estudio, IXPE dedicó casi 18 días de observación en junio de 2025 a analizar dos estructuras de rayos X que se extienden desde el púlsar.
Los científicos midieron la polarización de la luz, una propiedad que permite determinar la orientación del campo magnético, y comprobaron con más del 99% de certeza que este se alinea con el flujo de partículas de alta energía que escapan del objeto, respaldando una hipótesis propuesta desde 2008.
El hallazgo también sorprendió a los investigadores, ya que el alto grado de polarización observado indica que existe mucha menos turbulencia magnética de la prevista por los modelos actuales. Además, al comparar los datos de rayos X con observaciones de radio, el equipo encontró que las orientaciones del campo magnético son muy distintas, lo que sugiere que partículas con diferentes energías ocupan regiones separadas y podrían acelerarse mediante mecanismos distintos.
Estos resultados ayudarán a comprender mejor la compleja física que rige la evolución de los púlsares y otros fenómenos extremos del cosmos.
Con información de la NASA
