Prevén un fenómeno de El Niño de extrema intensidad en 2026
El más reciente informe del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), eleva las previsiones respecto a meses anteriores.
Nuevos modelos climáticos internacionales revelan que existe un 100% de probabilidad de que se forme un fenómeno de El Niño de intensidad “súper” en los próximos meses, lo que marcaría un antes y un después en el comportamiento del clima durante 2026.
Evento climático muy intenso
El más reciente informe del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), publicado en mayo, eleva significativamente las previsiones respecto a meses anteriores.
En marzo, los modelos solo contemplaban un 55% de probabilidad de alcanzar esta intensidad hacia septiembre; ahora, el panorama se extiende hasta noviembre con una certeza total, lo que sugiere la posible formación de uno de los eventos más intensos registrados.
Menos huracanes… pero no necesariamente menos riesgos
En condiciones normales, un evento fuerte de El Niño tiende a reducir la actividad de huracanes en el Atlántico y a incrementarla en el Pacífico oriental. Sin embargo, los modelos actuales no reflejan una disminución drástica en el número de ciclones previstos para esta temporada.
El pronóstico indica la formación de 13 tormentas con nombre y 6 huracanes, cifras ligeramente por debajo del promedio histórico (14 tormentas y 7 huracanes), lo que sugiere que los efectos más intensos del fenómeno podrían sentirse más adelante en la temporada.
En regiones cercanas al territorio continental de Estados Unidos, el ECMWF prevé una actividad ciclónica cercana a lo normal, acompañada de precipitaciones superiores a la media en el norte del Golfo de México. A esto se suma un aumento sostenido en las temperaturas del Atlántico, que se mantendrían por encima del promedio durante gran parte del año.
Un patrón desigual en los trópicos
Aunque el fenómeno podría debilitar la actividad tropical en la llamada Región Principal de Desarrollo del Atlántico, los expertos señalan que no la suprimirá por completo. Es decir, el impacto de El Niño sería significativo, pero no absoluto.
Mientras tanto, el calendario avanza: la temporada de huracanes en el Pacífico oriental arranca el 15 de mayo, y en el Atlántico el 1 de junio; las condiciones oceánicas y atmosféricas ya están bajo estrecha vigilancia.
Con información de New YorK Post
