Propagación del virus del Nilo Occidental preocupa a Italia

Italia registra una expansión del virus del Nilo Occidental que las autoridades sanitarias vinculan, en parte, con el aumento de las temperaturas.

|
Propagación del virus del Nilo Occidental preocupa a Italia. (Foto: Canva)
Recibe noticias y descuentos exclusivos en tu correo
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Italia registra una expansión del virus del Nilo Occidental que las autoridades sanitarias vinculan, en parte, con el aumento de las temperaturas y el alargamiento de las temporadas cálidas. 

Italia alerta por mayor propagación del virus del Nilo Occidental

En lo que va del año, el país suma más de 650 infecciones, alrededor de la mitad de todos los casos registrados en Europa, mientras distintas zonas reportan contagios durante más meses y en lugares que anteriormente presentaban poca actividad.

Antonino Bella, investigador del Instituto Nacional de Salud de Italia (ISS), explicó que las temperaturas más altas favorecen la reproducción de los mosquitos y prolongan el periodo en el que pueden transmitir el virus a las personas. Aunque los expertos consideran que el número de casos de este año se mantiene, en términos generales, dentro de los niveles observados durante temporadas recientes, advierten que el calor puede extender la transmisión incluso hasta noviembre.

El virus del Nilo Occidental se considera endémico en Italia desde 2020, cuando los contagios comenzaron a aumentar de manera considerable. Desde entonces, las autoridades detectan casos cada verano y a comienzos del otoño.

¿Qué es el virus del Nilo Occidental?

El virus del Nilo Occidental se transmite principalmente mediante la picadura de mosquitos infectados, que adquieren el virus al alimentarse de aves que actúan como reservorios. Los seres humanos y los caballos pueden infectarse, pero generalmente no contribuyen de manera significativa a la transmisión.

La mayoría de las personas infectadas no presenta síntomas. Cerca del 80% permanece asintomático, mientras que la mayoría de quienes desarrollan síntomas presenta una enfermedad leve parecida a la gripe, que puede incluir fiebre, dolor de cabeza, cansancio y dolores musculares.

En una pequeña proporción de los casos, la infección puede provocar complicaciones neurológicas graves, como encefalitis o meningitis. El riesgo aumenta principalmente entre adultos mayores y personas con problemas de salud subyacentes.

El calor amplía la temporada de transmisión

Los expertos señalan que el incremento de las temperaturas no necesariamente explica por sí solo el aumento de la actividad del virus, pero sí genera condiciones que favorecen su propagación. 

Un clima más cálido permite que los mosquitos sobrevivan durante más tiempo y ofrece un periodo mayor para que el virus se replique dentro de los vectores.

Marc-Alain Widdowson, director de la División de Amenazas Pandémicas, Enfermedades Transmisibles y Resistencia a los Antimicrobianos de la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud, señaló que el calentamiento climático puede ampliar el periodo de replicación tanto del virus como de los mosquitos en más países.

Además del clima, los especialistas mencionan otros factores, como la pérdida de biodiversidad y los cambios en el uso del suelo. Una menor diversidad de aves, por ejemplo, puede favorecer la presencia de especies que funcionan como reservorios eficientes del virus.

Italia también cuenta con una extensa red de vigilancia que monitorea mosquitos, aves, donantes de sangre y casos humanos, una estrategia que permite detectar más infecciones y también puede contribuir a que el país registre una proporción importante de los casos europeos.

Países del norte de Europa siguen el modelo italiano

La experiencia italiana comenzó a llamar la atención de otros países europeos que tradicionalmente registraban menos actividad del virus, como fue el caso de Bélgica, que tras detectar casos de transmisión local, envió a investigadores al Instituto Nacional de Salud de Italia para conocer su sistema de vigilancia.

Los Países Bajos, por su parte, reportaron este año más de dos docenas de infecciones por el virus del Nilo Occidental, los primeros casos registrados allí desde 2020, además de varias muertes.

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) advirtió que el calentamiento de Europa, acompañado por olas de calor e inundaciones más frecuentes y severas, así como veranos más largos y cálidos, está creando condiciones favorables para la expansión de mosquitos invasores.

Entre ellos se encuentra el Aedes albopictus, conocido como mosquito tigre, que hace una década estaba presente en ocho países europeos y 114 regiones. Este año, el ECDC lo registra en 13 países y 337 regiones.

Otro mosquito bajo vigilancia es el Aedes aegypti, capaz de transmitir los virus del dengue, fiebre amarilla, chikungunya, zika y también el Nilo Occidental. La especie se estableció en Chipre desde 2022 y las autoridades europeas consideran que podría extenderse hacia otros países del continente.

Con información de AP

Lo más leído

skeleton





skeleton