Videos cortos de Instagram y TikTok podrían afectar la visión de adolescentes
Los videos breves se caracterizan por ofrecer estímulos visuales constantes, novedades y recompensas inmediatas.
El consumo frecuente de videos cortos en redes sociales como Instagram y TikTok podría relacionarse con una menor capacidad de los adolescentes para planificar su futuro y anticipar las consecuencias de sus decisiones. Así lo advierte una investigación realizada con más de mil 500 estudiantes de secundaria, que analizó la relación entre estos contenidos, la perspectiva temporal y la resiliencia académica.
La perspectiva temporal futura es la capacidad de comprender cómo las acciones del presente pueden influir en los resultados a largo plazo. En el ámbito escolar, permite reconocer que estudiar y cumplir con las tareas puede favorecer las calificaciones, el ingreso a la universidad y las oportunidades laborales.
De acuerdo con el análisis, los estudiantes con mayores dificultades para afrontar contratiempos académicos, como obtener bajas calificaciones, tendían a recurrir con más frecuencia a los videos cortos como una forma de evasión.
Cómo influyen los videos cortos en los adolescentes
Los videos breves se caracterizan por ofrecer estímulos visuales constantes, novedades y recompensas inmediatas. Estas características pueden prolongar el tiempo de consumo y dificultar que algunos usuarios interrumpan la reproducción para realizar otras actividades.
La investigación relacionó el uso frecuente de este contenido con una menor orientación hacia el futuro. Sin embargo, estos resultados no significan que todos los adolescentes que utilizan redes sociales experimenten los mismos efectos ni que el consumo de videos cortos sea, por sí solo, la causa de sus dificultades académicas.
La adolescencia es una etapa importante para el desarrollo de habilidades relacionadas con la planificación, el control de impulsos y la toma de decisiones. Por ello, los hábitos digitales pueden ser relevantes cuando interfieren con el descanso, el estudio y otras actividades cotidianas.
La resiliencia académica también está en riesgo
El estudio también examinó la resiliencia académica, entendida como la capacidad de afrontar y recuperarse de las dificultades escolares.
Los investigadores señalaron que fortalecer la perspectiva de futuro podría ayudar a los estudiantes a enfrentar los contratiempos y reducir la tendencia a utilizar los videos cortos como una vía de escape.
Vera Feuer, directora clínica del Child Mind Institute, explicó a The Wall Street Journal que los adolescentes pueden tener mayores dificultades para controlar sus impulsos y evaluar consecuencias a largo plazo, debido a que su cerebro continúa desarrollándose.
La corteza prefrontal participa en funciones como la planificación, la regulación de la conducta y la evaluación de riesgos. Su maduración continúa durante la adolescencia y la adultez temprana, aunque el desarrollo cerebral no concluye de manera uniforme a una edad específica.
Qué medidas pueden tomar las familias
Ante la preocupación por el uso excesivo de redes sociales, algunas plataformas han incorporado herramientas para promover hábitos digitales más saludables, como recordatorios para hacer pausas, restricciones de notificaciones nocturnas y controles parentales.
Los padres también pueden establecer límites de tiempo mediante las funciones de Tiempo en Pantalla de Apple y Google Family Link en dispositivos Android. En servicios como YouTube existen opciones para gestionar el tiempo dedicado a los videos cortos.
Además de establecer horarios, especialistas recomiendan mantener conversaciones sobre el uso de las redes sociales y procurar que los adolescentes tengan tiempo suficiente para dormir, estudiar, realizar actividad física y convivir fuera de las pantallas.
La investigación plantea la importancia de analizar cómo los hábitos digitales se relacionan con el bienestar y el desempeño escolar. Aunque se requieren más estudios para determinar la dirección y las causas de esta relación, fomentar la planificación, la tolerancia a la frustración y el uso equilibrado de la tecnología puede contribuir al desarrollo académico de los adolescentes.
Con información de Infobae.
