Condones gratuitos se agotan en tiempo récord en Milán-Cortina 2026
Alrededor de 10 mil condones gratuitos destinados a los atletas se agotaron en apenas tres días, una cifra que tomó por sorpresa a los organizadores.
En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, alrededor de 10 mil condones gratuitos destinados a los atletas se agotaron en apenas tres días, una cifra que tomó por sorpresa a los organizadores.
De acuerdo con el diario italiano La Stampa, el faltante desató una carrera contrarreloj —irónicamente en el marco del Día Internacional del Condón— para reabastecer a los competidores y encendió las alertas en la Villa Olímpica de Milán.
“Los suministros se agotaron en sólo tres días”, declaró al medio un atleta que pidió permanecer en el anonimato. “Nos prometieron que llegarían más, pero quién sabe cuándo”.
10 mil condones para 3 mil atletas de todo el mundo
Este año, la organización distribuyó 10 mil preservativos para casi 3 mil atletas, una reducción significativa frente a los 300 mil entregados a cerca de 11 mil competidores en los Juegos Olímpicos que se llevaron en París, Francia, en 2024. La comparación resalta aún más si se considera que los Juegos de Verano suelen concentrar aproximadamente tres veces más atletas que los de Invierno.
El historial confirma que la práctica no es nueva ni excepcional. En Tokio 2021 se repartieron unas 160 mil unidades entre más de 11 mil deportistas; en Río de Janeiro 2016, la cifra alcanzó los 450 mil.
Sexo seguro en la Villa Olímpica
La tradición se remonta a Juegos Olímpicos de Seúl 1988, cuando comenzó la distribución masiva para promover el sexo seguro y la prevención de enfermedades de transmisión sexual.
La semana pasada, el gobernador de Lombardía, Attilio Fontana, confirmó la política en redes sociales: “Sí, proporcionamos condones gratuitos a los atletas en la Villa Olímpica”.
Para algunos puede resultar llamativo, pero se trata de una práctica olímpica consolidada que busca informar y cuidar la salud de atletas y jóvenes, un tema que —coinciden los organizadores— no debería ser motivo de vergüenza.
Con información de New York Post
