Se apaga la llama de Milán-Cortina; pasan la estafeta a Francia

Durante la clausura en la Arena de Verona se realizó el traspaso oficial de la bandera olímpica a Francia, sede de los Juegos de Invierno de 2030.

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Se apaga la llama de Milán-Cortina; pasan la estafeta a Francia. (Foto: AP)
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Los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 concluyeron ayer con una ceremonia de clausura en la Arena de Verona, donde se apagaron las llamas que ardieron durante 17 días en las ciudades coanfitrionas de Milán y Cortina d’Ampezzo. 

La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, declaró oficialmente clausurada la justa y elogió a los organizadores por “entregar un nuevo estilo de Juegos de Invierno” y establecer “estándares altos para el futuro”. Se trata de los primeros Juegos bajo su liderazgo al frente del COI.

Francia toma la bandera rumbo a 2030

Durante la ceremonia se realizó el traspaso oficial de la bandera olímpica a Francia, sede de los Juegos de Invierno de 2030. Siguiendo el modelo de sedes dispersas, las próximas competencias se celebrarán en los Alpes y en Niza, a orillas del Mediterráneo, mientras que el patinaje de velocidad podría disputarse en Italia o en los Países Bajos.

Milán-Cortina 2026. (Foto: AP)
Milán-Cortina 2026. (Foto: AP)

En Milán-Cortina se disputaron 116 pruebas con medalla en ocho deportes y 16 disciplinas, incluido el debut del esquí de montaña. Apenas horas antes de la clausura, se entregaron en Verona las medallas de los 50 kilómetros de salida masiva en esquí de fondo.

Italia cerró con cifras históricas: 30 medallas —10 de oro, seis de plata y 14 de bronce—, superando ampliamente su anterior récord de 20 preseas en Juegos Olímpicos de Invierno de Lillehammer 1994.

Ópera, pop y un adiós sin fuegos artificiales

La ceremonia, de dos horas y media, fue un homenaje a la tradición artística italiana. Personajes de ópera como Madame Butterfly, Aida y Rigoletto “cobraron vida” entre cajas y espejos al ritmo del célebre “Libiamo ne’ lieti calici” de La Traviata, evocando la larga historia operística del anfiteatro veronés.

El espectáculo también integró al pop contemporáneo: el DJ Gabry Ponte puso a bailar a los 1.500 atletas bajo una lluvia de confeti, mientras que Achille Lauro interpretó “Incoscienti Giovani” como despedida. En uno de los momentos más simbólicos, medallistas italianos de 1994 ingresaron la llama olímpica en un recipiente de vidrio veneciano antes de su extinción definitiva.

Unos 12 mil espectadores acompañaron la clausura, más íntima que la apertura celebrada en el estadio San Siro de Milán ante más de 60 mil asistentes. Debido a restricciones locales para proteger a los animales, el cierre prescindió de fuegos artificiales y optó por un espectáculo de luces.

Se apaga la llama de Milán-Cortina; pasan la estafeta a Francia. (Foto: AP)
Se apaga la llama de Milán-Cortina; pasan la estafeta a Francia. (Foto: AP)

Esto no ha acabado

Ahora, la atención se dirige a los Juegos Paralímpicos de 2026, cuya ceremonia inaugural también se celebrará en la Arena de Verona el 6 de marzo, con competencias hasta el día 15.

Con la bandera ya en manos francesas, el movimiento olímpico inicia la cuenta regresiva hacia 2030, tras una edición que combinó tradición, innovación y el mayor despliegue geográfico en la historia invernal.

Con información de AP 

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