La Última Cena incluyó más alimentos de lo que la iconografía ha mostrado

Además del pan y el vino, la cena pascual incluía cordero, hierbas amargas y una pasta de frutas llamada haroset, elementos del Séder de Pésaj.

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Autor: Especial
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La Última Cena de Jesús con sus apóstoles se llevó a cabo en el marco de la Pascua judía, una celebración que conmemora la liberación del pueblo hebreo de Egipto y que incluye alimentos con fuerte carga simbólica y ritual.

Esto significa que la comida no fue improvisada, sino parte de una tradición estructurada, donde cada elemento tenía un significado religioso específico.

Más que pan y vino

Aunque los Evangelios destacan el momento en que Jesús comparte el pan y el vino como símbolos de su cuerpo y sangre, estudios históricos señalan que la mesa incluía una variedad mucho más amplia de alimentos.

Entre los principales platillos se encontraban el pan ácimo (sin levadura), el vino tinto, el cordero pascual, además de aceitunas, aceite de oliva y hierbas amargas como la lechuga.

Estos alimentos no solo formaban parte de la dieta, sino que representaban elementos clave de la historia y la fe del pueblo judío.

Alimentos adicionales en la mesa

Diversas investigaciones también sugieren que la cena pudo incluir pescado, guisos de legumbres como lentejas, frutos secos y dátiles, alimentos comunes en la región en el siglo I.

Además, se cree que algunos platillos podían acompañarse con salsas o preparaciones sencillas, ya que la cocina de la época se basaba en ingredientes básicos pero nutritivos.

La combinación de estos alimentos refleja una dieta equilibrada, tradicional y profundamente simbólica.

Forma de comer en aquella época

A diferencia de las representaciones modernas, la cena no se realizaba en una mesa como se conoce hoy, sino que los participantes probablemente estaban reclinados o sentados en el suelo, compartiendo los alimentos de recipientes comunes.

El pan servía incluso como utensilio, ya que se utilizaba para tomar otros alimentos o acompañar los platillos, lo que formaba parte de las costumbres de la época.

Un momento con significado espiritual

Más allá de lo que se comió, la Última Cena es recordada por su significado religioso, ya que en ese momento Jesús instituyó la Eucaristía, uno de los ritos centrales del cristianismo.

El acto de compartir el pan y el vino se convirtió en un símbolo de unidad, sacrificio y fe, trascendiendo el aspecto alimenticio.

Un menú reconstruido, no definitivo

Los especialistas coinciden en que no existe una lista exacta y comprobada de todos los alimentos presentes, ya que los textos bíblicos no detallan el menú completo.

Sin embargo, gracias a estudios históricos, arqueológicos y gastronómicos, es posible construir una idea bastante cercana de lo que se consumió aquella noche, basada en las costumbres y alimentos típicos de la época.

Con información de Uno TV.

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