Polémica en Live Nation: empleados presumían cobrar de más a fans
La controversia involucra a Ben Baker y Jeff Weinhold, exdirectores regionales de venta de entradas para la empresa propietaria de Ticketmaster.
Duele pagar un alto precio para ver en vivo a tu artista favorito, pero duele más cuando se rien de ti por eso. Esta semana se reveló que dos empleados de Live Nation en Estados Unidos presumían que cobraban precios altísimos a la gente que solicitaba boletos para conciertos.
Incluso se reveló que dichos trabajadores se burlaban de los fans por pagar precios inflados en estacionamientos y paquetes VIP.
Presumían cobrar de más a fans
Los mensajes, expuestos en medio de un proceso judicial en Estados Unidos, muestran conversaciones de Slack entre Ben Baker y Jeff Weinhold, quienes entre 2021 y 2023 se desempeñaban como directores regionales de venta de entradas para la empresa propietaria de Ticketmaster.
En los chats, Baker llegó a escribir: “Esta gente es tan estúpida… casi me siento mal por aprovecharme de ellos”, mientras hablaban de los altos cargos aplicados a clientes en distintos recintos.
Según las pruebas presentadas en la corte, Weinhold presumió haber cobrado hasta 250 dólares por estacionamiento VIP en un recinto de Virginia. Baker, por su parte, relató con entusiasmo que en otro lugar había cobrado 50 dólares por estacionar en el césped y 60 dólares por una zona de césped más cercana.
En otra conversación de 2022, ambos discutieron el crecimiento del llamado “estacionamiento premium” en un recinto no especificado, el cual generó 660 mil dólares en 2021, de acuerdo con una tabla financiera compartida en el chat.
“Les estamos robando a ciegas. Así es como lo hacemos”, escribió Baker en uno de los mensajes.
Un caso ligado a las críticas contra Ticketmaster
La polémica se destapó en medio de una investigación más amplia sobre prácticas de precios en el mercado de conciertos. Live Nation —propietaria de Ticketmaster— ha sido acusada de aprovechar su posición dominante para imponer cargos adicionales a los fanáticos que buscan asistir a eventos masivos, incluidos los conciertos de Taylor Swift, cuyos boletos desataron fuertes críticas por sus precios.
A principios de esta misma semana, la compañía alcanzó un acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, aunque varios fiscales generales estatales decidieron continuar con acciones legales por separado.
La respuesta de la empresa
Tras hacerse públicos los mensajes, un portavoz de Live Nation intentó desmarcarse de las declaraciones de los empleados.
“El intercambio de mensajes de Slack entre un empleado subalterno y un amigo no refleja en absoluto nuestros valores ni nuestra forma de trabajar”, afirmó la empresa en un comunicado. La compañía agregó que se enteró de las conversaciones cuando se hicieron públicas y que investigará el caso.
De acuerdo con los expedientes judiciales, Baker —quien era director regional cuando envió los mensajes— fue posteriormente ascendido y actualmente es jefe de venta de entradas para los 150 anfiteatros de la empresa.
El proceso judicial sigue abierto
El juez federal Arun Subramanian ordenó que los documentos se hicieran públicos tras una solicitud presentada por varias organizaciones de noticias, pese a que la empresa intentó bloquear su divulgación alegando que los mensajes eran “irrelevantes” y solo buscaban mostrarla bajo una “luz desfavorable”.
Mientras tanto, algunos fiscales estatales continúan con el caso y deberán decidir si alcanzan un acuerdo propio o si el proceso judicial continúa con el mismo jurado la próxima semana.
Con información de New York Post
