‘Reviven’ a Val Kilmer con ayuda de la IA para su última película
El filme independiente ‘As Deep as the Grave’ logró integrar al actor —quien nunca pudo rodar sus escenas— mediante tecnología generativa.
A cinco años de su muerte, Val Kilmer vuelve a la pantalla grande de una forma inédita: gracias al uso de inteligencia artificial. El filme independiente As Deep as the Grave logró integrar al actor —quien nunca pudo rodar sus escenas— mediante tecnología generativa.
Kilmer había sido elegido para interpretar al Padre Fintan, un sacerdote católico con fuerte conexión espiritual con comunidades nativas americanas. Sin embargo, su estado de salud —derivado del cáncer de garganta que padecía— le impidió presentarse al rodaje.
“Él era el actor que yo quería para este papel”, explicó el director Coerte Voorhees, quien decidió no reemplazarlo, sino buscar una alternativa innovadora. “Todo estaba pensado para él. Se basaba en su herencia nativa americana y en su conexión y amor por el suroeste. El otro día estaba viendo la hoja de rodaje y lo teníamos listo para filmar. Estaba pasando por un momento muy, muy difícil de salud y no pudo hacerlo”.
La tecnología que lo “trajo de vuelta”
La producción, con el respaldo de la familia del actor —incluida su hija Mercedes Kilmer—, utilizó inteligencia artificial para reconstruir su imagen y voz. Para ello, se recurrió a material de archivo, como imágenes de Kilmer en su juventud y grabaciones de sus últimos años.
El resultado permitirá ver al personaje en distintas etapas de su vida, con un detalle adicional que ha llamado la atención: el uso de su voz, afectada por una traqueotomía, se incorporó deliberadamente para reflejar la enfermedad del personaje, quien también padece tuberculosis.
“El personaje de la película también padece tuberculosis”, afirma John Voorhees, productor del filme y hermano de Coerte. “Este personaje histórico reflejaba la condición real de Val cuando sufría de cáncer de garganta. Por lo tanto, en lo que respecta a la voz, se trata de una oportunidad única para que el personaje refleje la enfermedad que padecía el actor, creando así una especie de conexión”.
Una historia real con un giro tecnológico
La película, protagonizada por Abigail Lawrie y Tom Felton, narra la historia de los arqueólogos Ann y Earl Morris en el Cañón de Chelly, en Arizona, mientras investigan el pasado del pueblo navajo.
Aunque en algún momento las escenas del Padre Fintan fueron eliminadas por falta de presupuesto y retrasos derivados de la pandemia de COVID-19, el equipo decidió reincorporarlas al considerarlas esenciales para la narrativa.
“Nos dimos cuenta de que esto era un elemento crucial que faltaba”, señaló Coerte. “Normalmente, simplemente reemplazaríamos al actor. Pero no podemos volver a rodar. No tenemos el presupuesto. No somos una gran producción de estudio. Así que tuvimos que pensar en formas innovadoras de hacerlo. Y nos dimos cuenta de que la tecnología estaba ahí para ayudarnos”.
Debate ético en la industria
La decisión de “revivir” digitalmente a Kilmer no está exenta de polémica. El uso de inteligencia artificial en el cine abre preguntas sobre los límites éticos, el consentimiento y el futuro del trabajo actoral.
No obstante, los realizadores aseguran que el proyecto se desarrolló bajo las directrices del sindicato SAG-AFTRA y que los herederos del actor fueron compensados por su participación.
Para sus creadores, más que una controversia, se trata de cumplir el deseo del propio Kilmer: formar parte de una historia que consideraba importante.
Con información de Variety
