De Brasil a México: el perro caramelo es ahora raza nacional
México ya cuenta con razas como el xoloitzcuintle, el chihuahueño y el calupoh; el caramelo se suma como símbolo de la diversidad mestiza y la importancia de la tutela responsable.
El llamado “perro caramelo”, un can mestizo de pelaje amarillo característico de las calles mexicanas, fue reconocido en abril de 2026 en el Estado de México como una de las razas representativas del país por la Procuraduría de Protección al Ambiente (Propaem), con el objetivo de visibilizar su importancia social y promover la adopción responsable.
El caramelo es ese lomito de color miel o dorado que suele verse en colonias, tiendas y banquetas, formando parte del paisaje cotidiano.
Su presencia constante lo ha convertido en una figura reconocible en prácticamente todo el país.
No es una raza pura, sino un símbolo
Aunque ahora se le denomina como “raza”, en realidad se trata de un perro mestizo resultado de múltiples cruces genéticos a lo largo del tiempo.
Su origen se remonta a mezclas de distintas razas traídas desde la época colonial, lo que explica su diversidad y resistencia.
Las razones detrás de su reconocimiento
El reconocimiento no responde a criterios tradicionales de clasificación, sino a su valor social y cultural dentro del país.
Autoridades destacaron que estos perros han acompañado a comunidades, participado en tareas de apoyo e incluso en rescates.
Un impulso a la adopción responsable
Uno de los objetivos principales es fomentar la adopción de perros mestizos, que suelen ser menos elegidos frente a razas comerciales.
El nombramiento busca cambiar la percepción y dar valor a los animales que viven en situación de calle o abandono.
Un fenómeno que también es regional
El “perro caramelo” no es exclusivo de México; en países como Brasil también es conocido como “vira-lata caramelo”, con características similares.
Esto refuerza su papel como símbolo de los perros mestizos en América Latina.
Características que lo definen
Estos perros suelen tener tamaño mediano, cuerpo resistente, hocico afilado y pelaje corto en tonos amarillos o dorados.
Su adaptación a distintos entornos ha sido clave para su supervivencia en condiciones adversas.
De meme a identidad nacional
En redes sociales, el perro caramelo pasó de ser un elemento cotidiano a un fenómeno cultural, con memes y referencias constantes.
El reconocimiento oficial amplificó su presencia y generó conversación a nivel nacional.
Una historia ligada al abandono
Detrás de su popularidad también existe una realidad: muchos de estos perros viven sin hogar.
El reconocimiento busca visibilizar esta problemática y promover una mayor responsabilidad social.
Un cambio en la forma de ver a los mestizos
Tradicionalmente, los perros sin raza definida han sido subestimados frente a ejemplares de pedigree.
Este caso propone una mirada distinta, donde su valor radica en su historia, adaptación y cercanía con la gente.
Un símbolo que ya forma parte del país
El perro caramelo representa más que una categoría: es reflejo de la vida cotidiana, la resiliencia y la relación entre humanos y animales en México.
Su reconocimiento abre la puerta a nuevas formas de entender la diversidad en el mundo animal.
Con información de Vanguardia
