Activista lucha por la legalización de la eutanasia en México

El activismo de Samara Martínez, de 31 años, ha derivado en una propuesta legislativa conocida como “Ley Trasciende”.

|
Activista lucha por la legalización de la eutanasia en México. (Foto: AP)
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia por Telegram

Con una vida marcada por la enfermedad, la activista mexicana Samara Martínez se ha convertido en el rostro más visible de una causa que divide opiniones: la legalización de la eutanasia en México.

A sus 31 años, Martínez no solo enfrenta una compleja enfermedad renal que la acompaña desde la adolescencia, sino también lidera un movimiento que busca transformar la legislación del país. Su historia —cruda, íntima y profundamente humana— ha reavivado un debate que durante años permaneció en segundo plano.

“Querida maldita. Te odio porque me has quitado muchas cosas, pero también te amo porque has sido mi mejor maestra”.

La activista mexicana Samara Martínez. (Foto: AP)
La activista mexicana Samara Martínez. (Foto: AP)

Una vida marcada por la enfermedad… y la resistencia

Diagnosticada a los 17 años, Martínez ha pasado por quimioterapia, dos trasplantes de riñón, hemodiálisis y constantes hospitalizaciones. Hoy depende de tratamientos diarios que la conectan durante horas a una máquina para suplir la función renal.

A pesar del desgaste físico, mantiene su labor como académica en Chihuahua y una activa presencia en redes sociales, donde suma cientos de miles de seguidores. Ahí comparte su proceso y reflexiones, construyendo una comunidad que respalda su causa.

“Yo jamás hubiera pensado hacer esta lucha si no me hubiera tocado pasar por todo lo que ya me he pasado. Y entonces le encuentro propósito”, comentó.

El marco legal en México

En México, la eutanasia está prohibida y aunque la Constitución no la menciona explícitamente, la Ley General de Salud la clasifica como “homicidio por piedad”, mientras que el suicidio asistido también es sancionado. Las penas pueden ir de uno a cinco años de prisión, e incluso alcanzar hasta 12 años en casos de participación directa.

En contraste, países como Colombia han legalizado y regulado la eutanasia, mientras que Ecuador y Uruguay han dado pasos recientes hacia su despenalización o implementación.

Sectores conservadores y religiosos han rechazado la eutanasia al considerarla incompatible con la defensa de la vida en todas sus etapas. (Foto: AP)
Sectores conservadores y religiosos han rechazado la eutanasia al considerarla incompatible con la defensa de la vida en todas sus etapas. (Foto: AP)

Ley Trasciende: la propuesta

Su activismo ha derivado en una propuesta legislativa conocida como “Ley Trasciende”, presentada en 2025 por legisladores de distintos partidos, incluido Morena, que busca redefinir la eutanasia como un procedimiento médico legal, voluntario y vinculado a la dignidad humana. 

De aprobarse, personas adultas podrían solicitar la eutanasia bajo criterios específicos, además de contemplar la objeción de conciencia del personal de salud, obligando a las instituciones a garantizar alternativas.

Un debate que divide: apoyo vs. rechazo

Sectores conservadores y religiosos han rechazado la eutanasia al considerarla incompatible con la defensa de la vida en todas sus etapas. 

Organizaciones como el Frente Nacional por la Familia sostienen que la vida debe protegerse desde el nacimiento hasta la muerte natural. En la misma línea, la Iglesia católica ha reiterado su postura en favor de preservar la vida.

Activista lucha por la legalización de la eutanasia en México. (Foto: AP)
Activista lucha por la legalización de la eutanasia en México. (Foto: AP)

No obstante, también hay voces dentro del ámbito religioso que respaldan la iniciativa, como es el caso del sacerdote Héctor Reyes. Vinculado a la organización Por el Derecho a Morir con Dignidad, Reyes defiende que la decisión de morir dignamente no contradice la fe, sino que forma parte de una visión más amplia de la trascendencia.

Lejos de presentarse como víctima, Martínez insiste en que su lucha no nace del miedo, sino de la convicción. En esa misma línea, reveló que aspira a partir de este mundo no en un hospital, sino viendo el atardecer junto al mar, rodeada de sus seres queridos.

“Mi vida merece eso”, declaró. 

Con información de AP

Lo más leído

skeleton





skeleton