Autos, acero y aluminio: prioridad para México en revisión del T-MEC
Sheinbaum señaló que el sector empresarial esperan que el T-MEC continúe siendo una plataforma para fortalecer la manufactura regional.
En el arranque de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el gobierno de Claudia Sheinbaum dejó clara su prioridad: blindar a la industria automotriz, el acero y el aluminio.
Esta semana, la mandataria mexicana señaló que el objetivo es recuperar las condiciones previas a la administración de Donald Trump, cuando estos sectores operaban sin cargas arancelarias.
“Que haya cero aranceles como había antes de la llegada del presidente Trump en industria automotriz, acero y aluminio. Esa es la prioridad nuestra”, afirmó durante su conferencia matutina, al destacar la relevancia de estas ramas para el crecimiento económico y la competitividad del país.
Sectores estratégicos en juego
La industria automotriz, junto con el acero y el aluminio, representa uno de los motores más importantes de la economía mexicana, no solo por su impacto en exportaciones, sino por su capacidad de generar empleo y atraer inversión extranjera.
En ese sentido, Sheinbaum señaló que empresas del sector esperan que el T-MEC continúe siendo una plataforma para fortalecer la manufactura regional, beneficiando tanto a México como a Estados Unidos mediante la creación de empleos.
Avanzan negociaciones con Estados Unidos y Canadá
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, informó que ya iniciaron formalmente las conversaciones para la revisión del acuerdo, en coordinación con el embajador estadounidense Jamieson Greer.
Este proceso se da tras una consulta pública considerada la más amplia realizada en México sobre el tratado, en la que 78.5% de los sectores económicos respaldó su renovación, aunque con ajustes a las condiciones actuales.
“Vamos a seguir informando cómo van estas conversaciones”, indicó Sheinbaum.
Los tres ejes de México
De cara a la renegociación, México ha planteado tres líneas estratégicas:
- Reducir la dependencia de importaciones, impulsando una mayor producción regional.
- Modernizar las reglas de origen, con el fin de competir en mercados globales.
- Fortalecer la seguridad económica regional, ante los cambios geopolíticos actuales.
Con estos objetivos, el país busca mantener su posición dentro del T-MEC, al mismo tiempo que redefine su papel como socio clave en América del Norte, apostando por industrias consideradas vitales para su desarrollo económico.
Con información de AP
