Contaminación sigue en playas pese a limpieza; 81 litorales afectados
La Profepa continúa con la investigación para determinar al responsable del derrame.
A casi 10 semanas del derrame de hidrocarburo en el Golfo de México, al menos 81 playas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas siguen presentando manchas de petróleo y residuos, según reportó el 27 de abril de 2026 la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, que advierte que la contaminación persiste a lo largo de más de 1,100 kilómetros de costa, pese a trabajos de limpieza y declaraciones oficiales que señalaban una recuperación más rápida.
El monitoreo ciudadano detectó manchas grandes en al menos 16 puntos y medianas en otros 17, además de fragmentos conocidos como “hojuelas”, difíciles de retirar.
Estos residuos continúan apareciendo en distintas zonas, lo que sugiere que el contaminante sigue presente en el ecosistema marino.
Una franja extensa bajo afectación
Las manchas se han localizado desde Playa Centla, en Tabasco, hasta Playa Bagdad, en Tamaulipas, cubriendo una amplia franja del litoral.
En total, el área impactada abarca más de 1,168 kilómetros de costa, lo que refleja la magnitud del problema ambiental.
Señalamientos sobre limpieza limitada
De acuerdo con organizaciones, las labores de limpieza se han concentrado en zonas turísticas o de fácil acceso.
Mientras tanto, comunidades más alejadas han tenido que participar directamente en la remoción del crudo, en algunos casos sin apoyo suficiente de autoridades.
Diferencias con la versión oficial
Autoridades habían señalado previamente que varias playas quedaron limpias en pocos días.
Sin embargo, los registros independientes muestran que la mayoría de las zonas afectadas aún no puede considerarse libre de contaminación, lo que ha generado cuestionamientos.
Impacto en ecosistemas y comunidades
El derrame ha provocado daños en fauna marina, manglares y zonas costeras, además de afectar actividades como la pesca y el turismo.
Las comunidades locales han denunciado consecuencias económicas y ambientales que continúan semanas después del incidente.
Un fenómeno que sigue activo
Incluso en días recientes se han registrado nuevos arribos de hidrocarburo en algunas playas, lo que indica que el problema no ha sido completamente contenido.
Especialistas advierten que las corrientes marinas podrían seguir trasladando residuos desde el fondo.
Exigen respuestas más amplias
Organizaciones han solicitado estudios independientes, monitoreo constante y reparación integral de daños, así como mayor transparencia sobre el origen y manejo del derrame.
También piden cambios estructurales para evitar que se repitan este tipo de incidentes.
Una crisis que se prolonga
El caso evidencia la dificultad de contener este tipo de desastres, cuyos efectos pueden extenderse por semanas o meses.
La persistencia de residuos muestra que la recuperación total del ecosistema aún está lejos de concluir.
Un recordatorio de la fragilidad costera
Lo ocurrido en el Golfo de México refleja cómo un solo evento puede afectar amplias regiones y múltiples sectores.
La situación mantiene en alerta a comunidades, autoridades y organizaciones ante un problema que sigue sin resolverse por completo.
Con información de Latinus
