COVID dejó un rezago de hasta cinco ciclos escolares en educación básica
Especialistas advierten que el rezago podría tener consecuencias económicas y sociales en la próxima década si no se toman medidas urgentes.
En México, alumnos de educación básica arrastran un rezago de entre cuatro y cinco ciclos escolares, detectado en 2026 a nivel nacional tras miles de evaluaciones diagnósticas realizadas por especialistas, quienes advierten que la pandemia de COVID-19 interrumpió el aprendizaje, generando una crisis educativa que impacta directamente en habilidades básicas como lectura y matemáticas.
El diagnóstico revela que estudiantes de grados avanzados presentan dificultades elementales, como no saber sumar, restar o comprender lo que leen, incluso en niveles donde estas competencias deberían estar consolidadas.
Este fenómeno evidencia que el problema no es solo de avance escolar, sino de comprensión real del conocimiento, lo que compromete el desarrollo académico de los menores.
La pandemia como punto de quiebre
Especialistas atribuyen este rezago a la transición abrupta hacia la educación a distancia durante la emergencia sanitaria, donde muchos alumnos no pudieron continuar adecuadamente sus estudios.
Factores como la falta de acceso a internet, dispositivos o acompañamiento educativo agravaron la situación, provocando una pérdida significativa de aprendizajes.
Riesgos a largo plazo para el país
Expertos advierten que, si no se atiende esta problemática, México podría enfrentar una “década perdida” en educación, con consecuencias directas en el desarrollo económico y laboral.
El rezago no solo limita el desempeño escolar inmediato, sino que también podría reducir las oportunidades profesionales de esta generación en el futuro.
Un problema que requiere acción conjunta
Ante este panorama, se plantea la necesidad de una estrategia integral en la que participen autoridades, escuelas, familias e instituciones privadas para revertir el atraso.
Además, se han impulsado herramientas digitales y programas de apoyo educativo que buscan acelerar la recuperación del aprendizaje, aunque el desafío sigue siendo amplio.
El reto de recuperar el aprendizaje perdido
El caso mexicano se suma a una tendencia regional, donde organismos internacionales han advertido pérdidas de aprendizaje tras la pandemia.
Sin embargo, el nivel de rezago detectado en el país destaca por su magnitud, lo que refuerza la urgencia de implementar medidas efectivas para evitar que la brecha educativa continúe ampliándose.
Con información de El Financiero
