El Mundial 2026 dejará factura social en la Ciudad de México

Montserrat Fuentes, trabajadora sexual de 42 años, aseguran que la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha generado una creciente incertidumbre sobre su futuro.

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El Mundial 2026 deja una factura social en la Ciudad de México. (Foto: AP)
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Mientras la Ciudad de México se prepara para recibir el Mundial 2026, algunos de sus habitantes más vulnerables aseguran que el evento llega con un costo: recortes salariales, desplazamientos forzados y una creciente incertidumbre sobre su futuro.

Montserrat Fuentes, trabajadora sexual de 42 años, permanece en la misma esquina donde labora desde hace dos décadas. Sin embargo, el flujo habitual de clientes que solía llegar cada viernes por la noche se ha desvanecido. En su lugar, la avenida luce cercada por maquinaria y vallas como parte de los preparativos para la Copa del Mundo de la FIFA 2026, que México organizará junto con Estados Unidos y Canadá.

OBRAS, MENOS INGRESOS Y MÁS PRESIÓN

En la Ciudad de México, unas 2 mil 500 trabajadoras sexuales ejercen a lo largo de arterias clave como Calzada de Tlalpan, vía que conduce al Estadio Azteca, sede de la inauguración del torneo. La construcción de una ciclovía y los cierres nocturnos de estaciones de metro, implementados para agilizar los trabajos del Mundial, han reducido los ingresos de muchas mujeres a menos de la mitad, aseguran. 

Montserrat Fuentes, trabajadora sexual de 42 años. (Foto: AP)
Montserrat Fuentes, trabajadora sexual de 42 años. (Foto: AP)

“Cuando hay un evento de esta índole, siempre quieren hacer arreglos en cualquier ciudad, quieren hacer que se vea la ciudad bonita, pero los afectados son las personas de abajo”, lamenta Fuentes, quien ahora debe vender comida por las mañanas para completar el pago de la renta. 

El trabajo sexual no está penalizado en México y representa un salvavidas económico para cerca de 15 mil personas en la capital, incluidas mujeres trans que enfrentan discriminación en otros sectores laborales.

Según la Federación Mexicana de Fútbol, el Mundial podría generar un impulso económico de hasta 3.000 millones de dólares en el país. No obstante, en una nación donde más de la mitad de la población ocupada depende de la economía informal, muchos temen quedar fuera de los beneficios.

PROMESAS OFICIALES Y RECLAMOS SOCIALES

Elvira Madrid Romero, presidenta de la organización Brigada Callejera, sostiene que las autoridades priorizan la derrama económica del evento sobre la protección social.

“Los turistas vienen para festejar en las espaldas de los pobres”, afirma. 

Aunque el gobierno local prometió apoyos económicos y puntos habilitados para que las trabajadoras se encuentren con clientes, las afectadas aseguran que esas medidas no se han materializado.

En septiembre pasado, la alcaldesa Clara Brugada anunció la creación de 58 puntos de trabajo a lo largo de la calzada y llamó a construir “un Mundial con juego limpio y sociedad justa”. Sin embargo, colectivos de trabajadoras sexuales aseguran que no han recibido ayuda efectiva y rechazan ser reubicadas fuera de las zonas donde históricamente han trabajado.

El Mundial 2026 deja una factura social en la Ciudad de México. (Foto: AP)
El Mundial 2026 deja una factura social en la Ciudad de México. (Foto: AP)

VENDEDORES AMBULANTES, OTRO FRENTE DEL CONFLICTO

La presión no se limita al trabajo sexual. Vendedores ambulantes que operan en túneles y accesos al metro cercanos al estadio también denuncian desplazamientos. Esperanza Toribio Rojas, de 68 años, ha vendido licuados durante décadas en uno de estos pasajes. Hoy teme perder el lugar que considera su patrimonio, tras la implementación del programa Pasos de la utopía, que busca transformar los espacios subterráneos en zonas culturales y recreativas antes del torneo.

Líderes de comerciantes estiman que entre 100 y 200 vendedores ya fueron expulsados, mientras otros continúan negociando con el gobierno. Las autoridades aseguran que podrán regresar más adelante, pero muchos desconfían tras recibir ofertas temporales que consideran insuficientes para subsistir.

UN PATRÓN QUE SE REPITE

Activistas señalan que estas tensiones no son nuevas. Antes de los Juegos Olímpicos de París 2024, migrantes y personas sin hogar fueron trasladados fuera de la capital francesa. Durante la Copa del Mundo de 2014, en Brasil, decenas de miles de personas fueron desalojadas de sus viviendas, según organizaciones civiles.

En la Ciudad de México, el fenómeno se suma a una presión inmobiliaria creciente, alimentada por el auge del turismo y la llegada de extranjeros, que ha encarecido colonias enteras y reducido la oferta de vivienda accesible.

Con información de AP

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