Gobierno de Sheinbaum compra medicamentos oncológicos a firma de Cuba
La relación comercial ha generado debate sobre la transparencia de las compras consolidadas en el sector salud.
El gobierno de Claudia Sheinbaum otorgó en 2025 al menos tres contratos por hasta 227 millones de pesos a la empresa Neuronic Mexicana S.A. de C.V., la cual forma parte de BioCubaFarma, un grupo estatal con sede en La Habana.
Los convenios fueron establecidos para la adquisición de medicamentos, en una operación que conecta directamente compras del sector salud mexicano con una firma ligada al aparato estatal cubano.
Compra de medicamentos oncológicos
Los contratos tienen como objetivo la adquisición de miles de piezas de fármacos contra el cáncer, entre ellos vincristina, metotrexato y doxorrubicina, utilizados en tratamientos especializados.
Estas compras forman parte del esquema de abastecimiento del sistema de salud, en el que el gobierno federal busca cubrir la demanda de medicamentos de alta especialidad.
Relación más allá de la ayuda humanitaria
El reporte señala que México no solo ha enviado insumos médicos a Cuba bajo esquemas de apoyo humanitario, sino que también realiza compras directas de medicamentos a empresas vinculadas al gobierno de la isla.
Este doble mecanismo —donación y adquisición— evidencia una relación más amplia en materia de salud entre ambos países, en medio de un contexto internacional complejo.
Operaciones internacional y presiones externas
Las operaciones ocurren mientras Estados Unidos ha advertido sobre posibles medidas contra quienes financien o mantengan vínculos económicos con el gobierno cubano, lo que añade presión al entorno en el que se desarrollan estos acuerdos.
La relación entre México y Cuba se mantiene activa en distintos frentes, incluyendo salud y asistencia, en un escenario marcado por tensiones políticas y económicas a nivel internacional.
Un esquema bajo observación
La asignación de contratos a una empresa vinculada a un grupo estatal extranjero coloca estas operaciones bajo atención, especialmente por el origen de los recursos y el destino final de los pagos.
El caso abre cuestionamientos sobre la estructura de los convenios, el papel de intermediarios y el alcance de la relación comercial en el sector salud entre ambos países.
Con información de Latinus.
