Irregularidades en Kanasín: relleno sanitario incumple medidas ambientales
Entre las fallas detectadas están la falta de tratamiento de lixiviados, inadecuado manejo de residuos y ausencia de sistemas de monitoreo de gases de efecto invernadero.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informó que el relleno sanitario ubicado en Kanasín, Yucatán, incumplió el 83% de las medidas correctivas que le fueron impuestas tras una inspección ambiental.
El anuncio confirma que las irregularidades detectadas previamente no han sido corregidas en su mayoría, lo que llevó a la autoridad a mantener la clausura parcial del sitio.
Medidas ignoradas y riesgos ambientales
De acuerdo con la PROFEPA, el operador del relleno no cumplió con la mayoría de las acciones obligatorias relacionadas con el manejo adecuado de residuos, control de lixiviados y protección del suelo y cuerpos de agua.
Estas fallas representan un riesgo directo para el medio ambiente y la salud pública, especialmente en zonas cercanas donde podría haber contaminación por filtraciones o manejo inadecuado de desechos.
Clausura parcial sigue vigente
Ante el alto nivel de incumplimiento, la autoridad determinó que la clausura parcial impuesta previamente se mantendrá, como una medida para evitar que continúen las afectaciones.
Esta decisión implica que el sitio no puede operar con normalidad hasta que se cumpla con las condiciones ambientales exigidas por la autoridad federal.
Un problema estructural en la gestión de residuos
El caso del relleno sanitario de Kanasín refleja deficiencias en la gestión de residuos sólidos urbanos, un problema recurrente en distintas regiones del país.
La falta de cumplimiento en medidas básicas evidencia debilidades en la supervisión, operación y responsabilidad de quienes administran este tipo de instalaciones.
Impacto en la comunidad y entorno
Las irregularidades detectadas no solo afectan al ecosistema, sino también a las comunidades cercanas, que pueden enfrentar consecuencias como malos olores, contaminación del agua y deterioro de la calidad del aire.
El incumplimiento prolongado aumenta la posibilidad de daños acumulativos que podrían volverse más difíciles de revertir con el tiempo.
Lo que está en juego
El mantenimiento de la clausura pone en el centro la capacidad de las autoridades para hacer cumplir la normativa ambiental, así como la responsabilidad de los operadores para corregir fallas críticas.
También refleja la urgencia de fortalecer los mecanismos de control en sitios dedicados al manejo de residuos.
Lo que podría venir
La PROFEPA continuará con la supervisión del sitio para verificar si se cumplen las medidas pendientes, lo que será determinante para definir si se levanta o se endurece la sanción.
El operador del relleno deberá atender las observaciones para evitar consecuencias mayores, incluyendo posibles sanciones adicionales.
Con información de PROFEPA
