México refuerza seguridad tras reunión de Harfuch con FBI y DEA
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que más de mil elementos del Ejército mexicano serán desplegados en tres puntos estratégicos.
México ha decidido reforzar su estrategia de seguridad con el despliegue de más militares en zonas de alta violencia, tras las reuniones entre Omar García Harfuch (Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana) y agencias estadounidenses.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó el envío de 1,170 elementos del Ejército mexicano, incluidos 270 integrantes de una brigada de fusileros paracaidistas, que serán desplegados en tres puntos estratégicos:
- Tijuana
- Ciudad Juárez
- León
Estas localidades figuran entre las más violentas del país y el objetivo del refuerzo es “inhibir actividades ilícitas de grupos delictivos”, en coordinación con el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
REUNIÓN CON AGENCIAS DE EU
El despliegue ocurre poco después de que García Harfuch viajara a Washington para reunirse con el director del Federal Bureau of Investigation, Kash Patel, así como con el titular de la Drug Enforcement Administration, Terrance Cole.
El despliegue ocurre poco después de que García Harfuch viajara a Washington para reunirse con Kash Patel, director del Buró Federal de Investigación (FBI) así como con Terrance Cole, titular de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Tras los encuentros, el funcionario mexicano destacó avances derivados de la cooperación bilateral, incluyendo la detención reciente de objetivos prioritarios incluidos en la lista de los más buscados del FBI. Además, ambas partes acordaron fortalecer el combate al narcotráfico, la cooperación transfronteriza y el freno al tráfico de armas, temas cruciales en la relación de seguridad entre ambos países.
PRESIÓN INTERNACIONAL Y UN NUEVO CAPÍTULO EN LA COOPERACIÓN
El envío de tropas también coincide con el inicio de nuevas conversaciones para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, así como con la presión del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha exigido mayores resultados en el combate a los cárteles.
Las reuniones entre México y agencias estadounidenses marcan también un reacomodo en la relación bilateral en materia de seguridad, luego de tensiones previas durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuando se limitaron las operaciones de agentes extranjeros en territorio mexicano.
Ahora, con más militares en las calles y una coordinación reforzada con Estados Unidos, el Gobierno mexicano envia una señal clara: la ofensiva contra el crimen organizado se intensifica en uno de los momentos más sensibles para la seguridad y la diplomacia regional.
Con información de AP
